La Horca de Grover Norquist

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

6 de diciembre 2012

El precipicio fiscal

Los canales norteamericanos, sobre todo los financieros, están saturados de noticias acerca del “inminente” precipicio fiscal. Y los ciudadanos están a la expectativa de las potenciales repercusiones de transferencia de capital desde sus bolsillos hacia las arcas del Tío Sam. Lo que no comentan en televisión son los problemas más graves que la primera potencia mundial enfrenta, la deuda. Para equilibrar el déficit presupuestario, la propuesta del presidente Obama es de subir los impuestos a los contribuyentes que ganan más de $250 mil al año e incrementar los gastos del presupuesto unos $50.000 millones adicionales. Las matemáticas demuestran que aunque decidieran cerrar todo el gobierno federal, incluyendo la rama militar, sería imposible equilibrar el déficit presupuestario y mucho menos reducirlo, al menos de manera satisfactoria para una ciudadanía reacia a recibir menos prestaciones y servicios sociales  -el voto presidencial dejó este concepto demostrado.

De acuerdo con Hal Mason US Budget Dilemma (video sobre el dilema del presupuesto http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=EW5IdwltaAc), contable retirado y durante 40 años especializado en crear, aumentar y reducir los presupuestos en grandes empresas multinacionales, “la razón por la que el congreso no acomete la tarea ardua de reducir el déficit es porque simplemente es imposible, los números han alcanzado tales proporciones que son irreconciliables.”

Consecuentemente, por miedo a la retaliación de los votantes y a perder sus puestos políticos debido al caos económico que conllevaría intentar reducir el déficit, los políticos ni siquiera lo intentan. Alternativamente, optan por esconder la cabeza en la arena y encomendarse a la providencia. Asumiendo que todas las propuestas, tanto de reducción de gastos como de aumento de impuestos, fueran aprobadas por el congreso, y también asumiendo que dichas medidas no afectaran a la economía negativamente, todavía quedaría un agujero de $1 trillón (escala corta) en el déficit.

Si también asumimos un futuro económico de color de rosa donde los intereses de la deuda permanecieran en los niveles presentes (históricamente bajos) indefinidamente y donde no hubiera inflación, aun así, con un 20% de promedio de recaudación de impuestos con relación al PIB de $16 trillones, solamente para equilibrar el déficit sería necesario $1 trillón adicional. Lo que significa que la economía debería crecer mágicamente un 30% por encima de los 16 trillones actuales, o sea, $5 trillones. Obviamente esto es imposible y la razón por la que la administración Obama no ha presentado presupuestos durante los últimos 3 años. Como consecuencia, para financiar los gastos, la Reserva Federal ha tomado el relevo e imprime dinero extra para mantener las actividades del gobierno. ¿Hasta cuándo podrán continuar haciéndolo sin que se subleven los mercados? ¿Quién sabe? Pero la trayectoria sugiere que ni el gobierno ni el congreso se muestran propensos a implementar las difíciles y necesarias medidas. Por el momento los mercados están dándoles pase pero en un futuro, por ahora indeterminado, los mercados financieros rechazarán la deuda y el dólar, lo mismo que han hecho en Grecia.

¿Quién es Norquist?

Es un ideólogo (lobbyist) dedicado a apoyar estatutos que respalden la ideología y causa del grupo conservador que fundó y preside, denominado América para la Reforma Tributaria (Americans for Tax Reform), o a oponerse a ellos cuando no la respalden. Es miembro del partido republicano, de la Unión Conservativa Americana (American Conservative Union) y ex-alumno, Alma-mater de Harvard donde obtuvo un B.A. y un M.B.A.

Hasta hace un año cuando fue entrevistado por el prestigioso programa de gran audiencia, “60 Minutes,” de la cadena estadounidense CBS, Norquist ha sido un total desconocido para el gran público. Durante muchos años ha sido, y es, uno de los hombres más poderosos del planeta. Es ultraconservador y propugna la disciplina libertaria que manifiesta a través del documento titulado “Pacto de Protección al Contribuyente.” Su organización, entre otras cosas, se enfoca en reclutar congresistas republicanos de ambas cámaras para que firmen dicho pacto. El pacto indica que el firmante nunca, bajo ningún concepto votará o apoyará iniciativas de ley diseñadas para aumentar los impuestos de los ciudadanos o de las empresas. Adicionalmente, los signatarios deberán oponerse a reducir o eliminar deducciones y créditos fiscales, a no ser que estos sean contrarrestados con reducciones de impuestos de igual cuantía. Su dogma ha sido criticado por el ex-congresista y copresidente de la Comisión Nacional para la Responsabilidad y Reforma Fiscal, Alan Simpson quien describió la indómita posición de Norquist de la siguiente manera, “se niega al aumento de impuestos bajo todos conceptos, aunque el país se vaya al infierno.”

Pacto con el diablo

El método más eficaz de Norquist es que su organización, la cual está acogida a los estatutos de corporación-sin-lucro, recauda fondos anónimos de diferentes corporaciones e individuos de alta monta. Estos fondos son utilizados para apoyar las candidaturas de todos aquellos republicanos que durante la campaña electoral firmen el pacto mencionado. De la misma manera, también utiliza fondos para escudriñar potenciales manchas de índole moral en el pasado de candidatos de la oposición para utilizarlas a favor de sus candidatos. Como en las campañas electorales de los Estados Unidos, en la gran mayoría de los casos el dinero ordena y manda, un padrino con recursos muy amplios prácticamente garantiza la victoria. Hasta el mes de octubre del 2012, Norquist contaba en sus haberes con el 95% de los representantes republicanos de ambas cámaras.

Tanto congresistas como senadores se abstienen de votar en contra de los deseos de la agenda de Norquist, saben que si lo hacen sus carreras políticas llegarán a fin. En el momento que Norquist se huele algún disentimiento de voto por parte de alguno de sus firmantes, ajusta el nudo escurridizo de su horca un poco más cerca de la garganta del desertor ideológico. Cuando llega el momento de reelecciones los que no cumplieron el pacto tiemblan porque saben que todos los recursos utilizados a su favor en las pasadas elecciones serán utilizados para la elección de su sustituto. Además, como se explica arriba, utilizará los recursos necesarios para asegurar la perdida de prófugo. Consecuentemente, antes de perder la candidatura y el honor, los desertores prefieren no presentarse a la nueva candidatura.

En todos los pactos con el diablo el alma siempre entra en juego como prerrequisito para obtener lo que el pactante más desea. El dilema es que el poder obtenido a cambio del alma es utópico, pues es necesario cederlo antes de poder alcanzarlo.

Aparte de las distancias ideológicas entre demócratas y republicanos, siempre, a ambos lados del pasillo político ha habido pragmáticos que han sabido y podido comprometerse por el bien de la nación –dos medios triunfos son mejor que dos derrotas. Eso fue antaño, ahora la única conformidad o inconformidad, dependiendo de la propuesta de turno, depende totalmente de la constricción del nudo de la horca de Norquist. Por eso, basándonos en su ideología que aboga tributos minimalistas o nulos, el precipicio fiscal será improbable puesto que sin acuerdo mayoritario los impuestos están destinados a desorbitarse automáticamente. Si Norquist se ajusta a su propio dogma no le quedará más remedio que aceptar el menor de los dos males, aflojar el nudo de su horca y aceptar una subida menos drástica- venga en forma de subida, de recortes de las deducciones fiscales o ambas. Lo importante es que el precipicio fiscal será evitado, bien antes de la fecha límite o, a través de una extensión corta, un poco después. Sin embargo, según la imposibilidad numérica de Hal Mason, será evitado sin serlo, o sea, relegado para otro duelo, ¿De qué orígenes llegará el próximo desafío? ¿De los acreedores?

Seguidillas

Los vaivenes del oro y las mineras durante los últimos diez días han sido y son incompresibles, no existe ninguna razón evidente que justifique el extraño comportamiento de estos activos. Es posible que tenga algo que ver con el precipicio fiscal o con que algunos inversores, creyendo que van a subir los impuestos drásticamente en el 2013, hayan decidido cosechar las ganancias obtenidas en el metal durante el actual ejercicio para no pagar las plusvalías de este año con tasas más altas del 2013.

En el caso de las mineras el dilema es aun más perplejo puesto que la mayoría no han tenido ganancias en este año caracterizado por la corrección, consolidación y formación de base del oro y de sus activos derivados. Es posible que algunos inversores estén vendiendo para acumular pérdidas en el 2012 que contrarresten plusvalías del 2013, 2014, etc. Todo es posible pero creo que esta última estrategia no tiene ningún sentido. En fin, lo cierto es que todo lo que está ocurriendo es totalmente lo contrario de lo que debería ocurrir. Así son los mercados, así es su naturaleza, lo más importante es mantener las posiciones y evitar que nos derriben del lugar que nos pertenece por derecho propio.

Ayer, Goldman Sachs lanzó un comunicado declarando que el oro hizo techo en septiembre del 2011 y rebajó el precio del metal para el 2014 desde $1850 (más o menos, no recuerdo bien) hasta $1750. Tan pronto salió el comunicado el oro se desplomó y después recuperó parte de las perdidas. En cuanto a la predicción de Goldman no quiero entrar en demasiados detalles, lo que sí quiero decir es que después de leer todo el comunicado y las razones que alegaban para el techo del oro y para la rebaja de precio que vislumbran para el 2014, lo que sí puedo deciros es que tanto la rebaja como las razones son ridículas y que no tienen ningún sentido porque en sí mismas son contradictorias.

Además, el gran visionario, el gran Goldman nos mostró en el 2007 su capacidad para vislumbrar futuros. Tanto, que si no hubiera sido por la Reserva Federal (Bernanke) y Warren Buffett, se hubieran ido a la bancarrota segura porque al igual que Lehman Brothers, Bear Stearns y prácticamente todos los bancos y brókeres, fueron pillados desnudos cuando bajó la marea y se quedaron sin una triste almeja para cubrirse. Entonces si es tan visionario, ¿por qué no vieron la catástrofe que se les echaba encima? De cualquier manera, la mayoría de los brókeres tienen perspectivas aún más bajas que Goldman para el precio del 2014. Lo han hecho durante los últimos diez años de la ascendencia del oro, y así como el oro sube, ellos también van subiendo sus perspectivas de futuro, siempre han estado muy por debajo del precio real del oro.

Cambiando de tema, es muy posible que DNDN sorprenda cuando presente los resultados del cuarto trimestre. No tengo ninguna prueba que lo demuestre, es simplemente un presentimiento unido al comportamiento que demuestra el precio de las acciones. Puede que la biotecnológica nos sorprenda de forma agradable, veremos. En cuanto a Nuestra Cartera, todavía no está el año perdido, confió en que aún hay tiempo para salvar el año. En caso de que no fuera posible, el próximo año dará las plusvalías de ambos años juntos.

Durante las vacaciones de Navidad que comenzaremos en dos semanas aproximadamente, me sobrará algo de tiempo que quiero dedicar a escribir algo acerca de otra biotecnológica que me tiene un tanto cautivado por su potencial. Eso sí, dejaré muy claro que sería una inversión súper especulativa y que es una apuesta a largo plazo, si mi instinto respondiera en el caso de esta pequeña compañía, sería casi como ganarse la lotería. La vengo siguiendo desde hace 4 años.

Con respecto a la caída reciente del precio de las acciones de Energold (La Pequeña Gran Compañía, ver Nuestra Cartera), todas las compañías que operan en este sector (Perforadoras) están ahora mismo en la perrera por diferentes razones. Lo importante es que todo lo que está pasando con el oro, plata, mineras y perforadoras ya ha ocurrido anteriormente y ocurrirá de nuevo en el futuro. Los que hemos sabido aprovechar y capitalizar (comprar) en un sector con macro-tendencia alcista cuando está por los suelos y no lo quiere nadie, nos hemos beneficiado enormemente. Claro que a veces toca sufrir un poco, pero habiendo peces, con paciencia y una caña todo se pesca, excepto cuando hay tormenta, como ahora.

¿Tienes Minas de Oro?

 

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