ALEMANIA: ¿dónde está nuestro oro?

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

23 de enero 2013

Hace unos meses los alemanes se preguntaban: “¿cuánto oro tenemos?”, pero sobre todo, “¿dónde está nuestro oro?” Los resultados de una auditoria reciente desvelan que presuntamente Alemania posee 3.391 toneladas de oro (la segunda mayor reserva oficial del mundo, sólo por detrás de EE.UU. y por delante del Fondo Monetario Internacional) que valen, a día de hoy, cerca de 131 mil millones de euros, y están diseminadas de la siguiente manera:

-          31% almacenadas en Alemania.

-          45% en EE.UU.

-          11% en Francia.

-          13% en Inglaterra.

La Guerra Fría entre oriente y occidente que comenzó después de la Segunda Guerra Mundial y se mantuvo durante toda la segunda mitad del siglo XX hizo que Alemania, por miedo a una confiscación por parte de la Unión Soviética en caso de una invasión, depositara su oro en diferentes lugares.

Algo está cambiando. Es evidente que la confianza en el sistema de moneda fiduciario está fragmentándose. Tal como venimos avisando desde hace años en Mercados y Burbujas, esta es una prueba más de que los alumnos de la escuela austriaca de economía no somos los únicos que desconfiamos del actual sistema financiero mundial. La crisis económica global que nos azota y el periodo de incertidumbre financiera al que nos enfrentamos han hecho que los alemanes ya no se fíen de nadie y ahora quieren tener las reservas de oro bajo su propia custodia por temor a que su oro desaparezca furtivamente o que les sea renegado. Y es que el Banco Central Alemán (Bundesbank) ha solicitado este último miércoles repatriar la totalidad de sus lingotes de oro colocados en París y una parte de los que posee en EE.UU. para poder tener la mitad de sus reservas en bóvedas de su propiedad, bajo la premisa de “crear confianza.” Según palabras textuales de un miembro del Bundesbank, “cuando un Banco Central mantiene oro, crea confianza.” De esta forma, sólo las reservas de oro colocadas en el Banco de Inglaterra (en Londres, centro neurálgico mundial del intercambio de oro) van a permanecer sin cambios. Sin embargo, por misteriosas e incomprensibles razones, la Reserva Federal de los Estados Unidos respondió el jueves 17 de enero que necesitaría siete años para implementar la repatriación de 300 toneladas del oro alemán depositado a 25 metros bajo tierra en la isla de Manhattan, Nueva York.

Alemania no es el único país que ha solicitado realizar auditorías completas sobre sus reservas de oro; Suiza, los Países Bajos y Ecuador también lo han hecho. Adicionalmente, también Qatar solicitó el año pasado la repatriación a su suelo soberano de las reservas depositadas en Londres. Y es que parece que la confianza brilla por su ausencia en estos tiempos tan convulsos en los que vivimos. Además, dejar lo que muchos millones de personas consideran como único dinero real, o sea, el oro, distribuido por el mundo siempre tiene su riesgo, sobre todo cuando nadie se fía de nadie en estos tiempos en los que imperan las máquinas de impresión de billetes que capitanean una partida de Monopoly que nadie quiere perder. Y es que con toda la impresión de dinero a nivel mundial, los bancos centrales ya han empezado a desconfiar los unos de los otros, como demuestra el hecho de que son compradores netos del metal amarillo. Es que, aunque el oro en estos momentos está lejos del protagonismo que tuvo cuando era el eje monetario del sistema internacional de cambio a mediados del siglo pasado, su simbolismo como refugio se mantiene. Se podría decir que el metal precioso es un ancla de salvación en momentos de crisis financieras y monetarias, y podría servir de liquidez en caso de una hipotética ruptura del euro o una depreciación excesiva del dólar. Éste es el motivo por el que China y Rusia (entre otros muchos países) desde hace años están aumentando sus reservas de oro y disminuyendo sus reservas de dólares y euros.

Como detalle, esta operación retorno del oro alemán ha sido catalogada como de “alta seguridad” que supondrá un gasto de aproximadamente 1.500 millones de dólares (traslado y seguro). Pero si, tal y como nos dicen los dirigentes de algunos bancos centrales, el oro no es dinero real, ¿por qué estas mismas instituciones se iban a gastar una millonada en repatriar algo que es de su propiedad?  -Hugo Chávez  gastó 400 millones de dólares en la repatriación del oro venezolano depositado en suelo extranjero. La negativa de la Reserva Federal a una inspección alemana alegando motivos de seguridad nacional ha intensificado las peticiones de nuestros vecinos teutones. Los rumores que circulan apuntan a que la Fed no posee en sus bóvedas todo el oro que presupone Alemania, al haber utilizado ese oro para otros fines comerciales y de ahí el compromiso de la Fed de enviar el oro progresivamente, en pequeños lotes, durante los próximos siete años.

Ciertos o no estos rumores, lo que es evidente es que la repatriación del oro por parte de Alemania no es bajista para el oro, sino todo lo contrario. Estos movimientos por parte de los bancos centrales y la percepción del cambio de mentalidad en estos últimos años como demuestra el Tratado de Basilea 3, el hecho de que los amos del dinero hayan pasado de ser vendedores de lingotes a compradores netos de éstos, junto con el gigantesco aumento de la masa monetaria por parte de los bancos centrales de todo el mundo, son sólo algunos indicios que afianzan el precio del dorado en el presente y posiblemente seguirán haciéndolo en el futuro.

Si la masa monetaria creada por los principales bancos centrales se manifiesta en forma de inflación como ha ocurrido históricamente cuando se han dado condiciones similares, el precio del oro será impulsado hacia dimensiones históricamente insólitas. Menos mal que algunos nos hemos dado cuenta y nos hemos puesto el chaleco salvavidas para que cuando la gigantesca ola inflacionista destruya el poder adquisitivo de la mayoría de la población, antes de que se den cuenta que sus ahorros están siendo destruidos por los bancos centrales, y antes de que se pisen unos a otros para desprenderse de sus bonos y corran a comprar dorado cuyo valor ha sido y es reconocido por todas las culturas y países del mundo durante miles de años. ¿Tienes Oro?

Escrito por el equipo de redacción de MercadosyBurbujas.com