No todas las crisis son iguales

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

4 de febrero 2013

¿Cuáles serían tus PREVISIONES APROXIMADAS después de ver los gráficos del siguiente enlace?

Well_See_Breathtaking_Moves_In_Stocks,_Gold Silver_in_2013

Imagino que sabes, porque he dicho muchas veces que no soy creyente acérrimo de las gráficas, que no creo que las gráficas determinan el futuro de los mercados o activos. Sospecho que algo sí influyen porque hay mucha gente que cree en las gráficas y que operan basándose ellas. De cualquier manera no soy grafista ni entiendo mucho de gráficas, consecuentemente mi opinión acerca del enlace de arriba es irrelevante.

Del gráfico se supone que se deduce (siempre que la historia se repita) que cuando el S&P 500 caiga a plomo el oro se disparará, llevando a las mineras detrás. Más tarde, el oro se desplomará y, según la historia, deberíamos salirnos e invertir en el S&P 500, que es el que tendrá el siguiente gran bull market. Es exactamente lo que dice Jim Rogers.

-En esto estoy de acuerdo puesto que a través de la historia la correlación del S&P y el oro suelen ser opuestas. Pienso que cuando llegue ese momento el mejor lugar para invertir será la tecnología, Nasdaq. De todas formas, desde aquí hasta allí queda mucho trecho y consecuentemente especular ahora acerca de lo que ocurrirá en un futuro distante es un ejercicio fútil e irrelevante.

Aunque mis temores son que el oro, aunque no se desplome, no se dispare como pasó en el 2008 y, por tanto, veamos un calco de lo de 2008, cayendo todo el mercado a plomo sin distinción. Si lo piensas, según esta teoría, el oro se tuvo que disparar por las nubes en 2008 \(por la caída de las bolsas) y, en realidad, no lo hizo. No hubo refugio posible (salvo en oro en físico que subió un 3,97%) y mi intuición me dice que puede que la historia se repita, pero que se repita la de 2008 y no la de 2002. ¿Qué PROBABILIDAD le darías a una repetición de lo de 2008 y que PROBABILIDAD le darías a una repetición de lo de 2002? No te olvides de que si el dólar se fortalece (como en el 2008), al oro le va a costar subir mucho más que en el caso de que el dólar se debilite (como en el 2002).

-Aquí es donde tu premisa es errónea. Las principales razones por las que el oro y las mineras se desplomaron en el 2008 fueron dos: la segunda fue por el miedo a la deflación que pudiera acarrear la explosión de la crisis del crédito en conjunto con la recesión que nos cayó encima. Pero la primera y más importante fue que la crisis del 2008 fue una crisis financiera de las que solamente ocurren una vez cada cien años o así. En una crisis financiera cunde el pánico y el crédito interbancario, y del consumo se paralizan. Ante la posibilidad de perderlo todo, millones de accionistas comenzaron a vender sus activos sin discriminar para salvar lo que pudieran.

Millones de depositarios corrían a liquidar sus depósitos en bancos y brókeres por miedo a que fueran a la quiebra. Como consecuencia los bancos y los brókeres estaban obligados a vender todo tipo de activos para generar liquidez para cubrir liquidaciones puesto que el crédito interbancario no existía porque ningún banco o bróker se fiaba de los demás. Debido a que dicha desconfianza se escuchaba todos los días en las noticias, los ciudadanos hacían otro tanto de lo mismo.

Además, diversos fondos que operaban en el llamado mercado del dinero cerraron las puertas y no permitían extraer capital, lo cual no había ocurrido anteriormente en la historia. La situación se exacerbó y se convirtió en un círculo vicioso interminable que llevó las cosas al extremo que ya sabemos. Adicionalmente, tanto instituciones como inversores independientes estaban sobre apalancados en los mercados y la liquidez inmediata era imperativa para cubrir el apalancamiento y salvar lo que fuera, aunque solamente fuera una pequeña parte del capital.

Estas fueron las principales causas por las que el oro no se salvó de aquel debacle producido por el exceso de apalancamiento. El oro era el único activo que ofrecía la liquidez necesitada a un precio decente, al menos hasta que el exceso de necesidad de liquidez creó ciertas presiones bajistas que a su vez se convirtieron en un remolino vicioso que terminó arrastrando al oro y consecuentemente a las mineras. Aun mas, incluso en aquellas circunstancias especiales y extremas el oro corrigió un 30%, o sea desde $1000 bajó a $700 y en la presente corrección, sin crisis financiera, ha corregido un 20%. Supongamos que por H o por B pasáramos por una crisis similar durante los próximos meses, el riesgo máximo que corremos es que la onza baje entre $100 y $200 adicionales. Eso sí, las mineras corregirían mucho más pero, dado que ya se encuentran a niveles históricamente bajos, pienso que no corregirían demasiado.

Eso fue entonces y esto es ahora, la crisis financiera estricta ha terminado y aunque en Europa todavía quedan algunos vestigios de ella, los bancos centrales se han encargado de inundar el mundo de liquidez para erradicarla por completo. Lo cual genera otro tipo de problemas que ahora no explico porque puedes leerlo en el blog ya que es nuestro enfoque principal y el motivo fundamental por el que estamos posicionados en oro. La próxima crisis  será causada por el exceso de liquidez, o sea, al contrario de la anterior que fue causada por el exceso de crédito y exacerbada por la escasez de liquidez. El problema ahora es que sobra liquidez y que en ausencia de crisis financiera el exceso de liquidez terminará creando inflación que a su vez destrozará el dólar y la renta fija, bonos.

En cuanto a la correlación del dólar contra el oro es otra cosa distinta. Las correlaciones entre diferentes activos tienen sentido hasta que dejan de tenerlo y no significa que la correlación (opuesta) que el dólar y el oro han tenido durante la última década siga teniendo sentido en el futuro. En un mundo donde las imprentas imperan y donde la mayoría de las naciones, sobre todo las potencias económicas, están inscritas en el maratón devaluatorio de sus divisas, las correlaciones se entrelazan y cambian de la noche a la mañana para empatarse con otras que hasta hacia muy poco tiempo eran imprevisibles. Este tipo de distorsiones antinaturales son las consecuencias de las políticas monetarias erróneas de los gobiernos y de los bancos centrales. Hablando de correlaciones te pongo el ejemplo de la correlación entre el oro y la plata: hay gente que jura que el precio de la plata debe de ser de 30 por 1, y otra gente argumenta por que el 50 por 1 sería el precio correcto. Sin embargo, históricamente la correlación ha oscilado entre 17 por 1 y 400 por 1, ¿cuál es la correlación apropiada? Todas y ninguna, la apropiada es la que el mercado le asigna en tiempo real, sea correcta o equivocada.

Entonces, el perfil de la siguiente crisis será diferente al de la anterior. Es cierto que la historia se repite pero nunca se repite exactamente igual. Cuando tanto instituciones como individuos vean que están perdiendo hasta la camisa en renta fija y que así como se derrumba el dólar (al menos en términos reales, no necesariamente en términos nominales), pierden el poco poder adquisitivo que les queda, los activos inamovibles (terrenos, edificios etc.,) y el oro, junto con el resto de los metales preciosos, se convertirán en los únicos refugios que ofrecen estabilidad y retención de capital y de poder adquisitivo. Pero de momento demasiados inversores piensan que el crecimiento de la economía estadounidense (artificialmente creado por las impresoras de Bernanke) es real y que los mercados de valores van a continuar subiendo hasta el infinito. Por lo tanto, los dólares fluyen hacia los mercados al igual que lo hacían en 1998/99 y en 2006 y 2007.

Como ya sabemos el final de aquellas películas, no queremos ser ovejas de patíbulo y no nos metemos donde nadie nos llama. La única razón por la que la crisis del dólar, de la inflación y de la economía estadounidense (la gran crisis) no ha comenzado todavía es porque los Estados Unidos están exportando su inflación hacia los países emergentes. Sin embargo, el resto del mundo procura rebotarla imprimiendo más dinero y devaluando sus divisas  en un mundo de ciegos donde ni siquiera hay un tuerto y por lo tanto el ciego que más imprime es el rey. La conclusión es que si la solución de las crisis y de las deudas se solucionaran con la impresión de billetes nunca hubiera habido una crisis, ningún país se hubiera ido a la bancarrota y Zimbabue, la Alemania de Weimar y Argentina serían los países más ricos y prósperos del mundo, por poner algunos ejemplos.

Cuando el mundo se dé cuenta de que los bancos centrales están atrapados, que no pueden reducir los intereses más del 0% y que consecuentemente no podrán combatir la oleada inflacionista, puesto que lo único que pueden hacer es crear más inflación, los bonos se hundirán, las divisas se derrumbarán, el oro se pondrá por las nubes y las mineras seguirán al oro como siempre lo han hecho. Como consecuencia, las compañías dedicadas mayormente a la extracción de metales preciosos y que cotizan en los mercados de valores obtendrán valuaciones de mercado fabulosas, serán líderes de los mercados y se convertirán en las compañías de mayor valoración del planeta, al menos durante algún tiempo.

Es posible que mi advertencia sea un tanto temprana pero quedáis advertidos, ¡¡¡¡cuidado con los mercados de valores!!!! Estamos entrados en el periodo de euforia y cuando este se acabe, quizás en unos meses, las consecuencias serán horribles y los inversores quedarán barridos, como siempre.

¿Tienes Oro?

Tuits de la semana, ninguno