Japón avisa al mundo con la primera campanada

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

31 de mayo 2013

El jueves de la semana pasada (23-5-2013), el mercado de valores de Japón (NIKKEI) sufrió una reversa de un 10% de pérdidas desde los máximos del día hasta el cierre, seguido de un 3% y pico de perdidas el lunes (27-5-2013) y un 5,20% este jueves (30-5-2013). Aunque el terremoto del mini crash fue significativo, aún más significativas fueron las acciones del bono nipón a 10 años cuyos intereses, en menos que cantó un gallo, subieron un 250% y cuyo movimiento barrió a todos los apalancados por encima de un 25% y arruinó a todos los que vendieron el bono a 10 años. No es necesario decir las maniobras y los altibajos vertiginosos sufridos por todos los subproductos derivados del bono japonés a 10 años, derivativos, seguros, contraseguros, etc. Pienso que este será un momento muy importante en la historia financiera actual y que podría tener ramificaciones globales a corto/medio plazo, pero sobre todo a más largo plazo por razones que intentaré explicar.

Aunque el primer aviso, en sí, no pudiera ser significativo a muy corto plazo, no deja de ser un aviso importantísimo que nos deja con la interrogación del número de avisos que seguirán a este, así como del periodo de tiempo que transcurrirá antes de que estalle la verdadera crisis (en el comentario del 9-diciembre-2011 mencioné, “Japón es una bomba de relojería” [http://www.mercadosyburbujas.com/archives/1074, cuarto párrafo de abajo para arriba]). Lo que sí parece estar claro, ahora, es que Japón será el gatillo que amartille el comienzo a su propia crisis de financiación y como consecuencia de la magnitud de su economía contagie a las, también enfermas, economías del resto del mundo; o sea, el comienzo de lo que vengo llamando desde hace varios años, “LA GRAN CRISIS.” Como comprobante de mi premisa, los bonos europeos a la apertura del viernes de la semana pasada registraron los temblores del terremoto de los bonos japoneses y los mercados de valores también sucumbieron alrededor de un 3%. Además, durante los últimos días, el bono a 10 años de los Estados Unidos ha perdido alrededor de un 7%.

Aunque de momento solamente son pistas, estas son las pistas a las que me vengo refiriendo durante los últimos meses. Las que podrían indicarnos que un cambio súbito y desgarrador empieza a fraguarse en los mercados financieros del mundo. En cualquier caso los bancos centrales quedan avisados por los bonistas de que su tolerancia  de la constante creación de masa monetaria está llegando al límite. Paradójicamente los mismos bancos centrales quedan avisados por los mercados de valores, juzgando por las caídas del NIKKEI, de que no tolerarán ni la desaceleración ni el paro de las mismas imprentas. Con lo cual los bancos centrales están atrapados en un callejón sin salida que no debería de sorprender a nadie, al menos a los lectores de este blog.

Como punto de referencia, durante los últimos dos años Japón ha doblado la masa monetaria a través de las imprentas, aunque, la mayoría de la nueva masa ha sido imprimida bajo la nueva política monetaria del primer ministro, Abe y denominada, Abenomics. Si el doble de dinero busca rentabilidad en activos, no es de extrañar que el mercado de valores japonés haya subido un 73% desde octubre del año pasado, pero solamente en términos nominales puesto que la caída del yen y de los bonos ha contrarrestado buena parte de dichas subidas. Dado que su deuda es 24 veces mayor que sus ingresos fiscales, no tardando, el gobierno japonés no será capaz de servir los intereses de la deuda. Si los intereses de la deuda soberana de Japón llegaran a rentabilizar al 3,3% (muy por debajo de cómo se cotizan en los países de la periferia europea), todos los ingresos fiscales irían destinados a cubrir los intereses de la deuda y el país se quedaría sin presupuesto fiscal viable. En la actualidad los bonos a 10 años, cuales suelen tomarse como referencia, del imperio rentabilizan un 0,885% y los de 30 años 1,81%. Aun así, quiero hacer la observación de que la gran mayoría de la deuda japonesa está financiada por sus propios ciudadanos. Esto es importante, puesto que dada la idiosincrasia de los japoneses podría demorar la crisis en el sentido de que el patriotismo del ciudadano japonés está considerado en aquel país por encima de los beneficios o perdidas personales, consiguientemente la compra o tenencia de bonos japoneses es considerado como una obligación moral y patriótica por aquella cultura.

En cuanto al oro, este parece estar haciéndose eco de los movimientos tectónicos que proceden desde el Japón, con subidas de momento un poco tímidas y verificó el suelo de abril mientras un servidor estaba de viaje y totalmente incomunicado del resto de la humanidad. Todavía no está totalmente claro si el fondo final y duradero ha sido marcado o no. En cuanto a Nuestra Cartera respecta, como todavía tengo el mes de agosto gravado en mi cerebro como potencial final de la corrección del oro que comenzó en septiembre del 2011, si sube un porcentaje que me parezca adecuado, aprovecharé para deshacer el pequeño apalancamiento que implementé hace varias semanas. Para esperar pacientemente a que se confirme la nueva tendencia alcista o se reconfirme el suelo 9º, o se marque un nuevo suelo (espero que no) y tomar decisiones después. También es posible que, por si las moscas, venda un poquito más para tener metálico disponible en caso de que surja alguna oportunidad irresistible de compra.

En cuanto a mi viaje, con todo lo placentero y relajante que resulta estar incomunicado del resto del mundo, regresé enfermo y me están haciendo una batería de análisis de sangre y otras pamplinas parecidas que determinen porqué mis triglicéridos están por las nubes dado que no consumo ni gota de alcohol y mi dieta, según creo, podría considerarse ejemplar. Algo hay en la sangre que no está como debería y sospecho que está íntimamente relacionado con que mi cuerpo está exhausto. Aunque el mantenimiento del blog (que no debe ser confundido con el mantenimiento de Nuestra Cartera puesto que la investigación diaria de estar al día con respecto a los valores que contiene es, para mí, una rutina arcaica y placentera), sumado al resto de mis ajetreos ha contribuido un poco a mi agotamiento, sé que indirectamente es el causante de buena parte de mis desarreglos. Con lo cual, de aquí en adelante, intentaré ser más breve en mis escrituras, infiriendo que a veces serán infrecuentes y a veces más frecuentes de lo que han sido hasta ahora pero por seguro más cortas.

Os dejo con cuatro pistas que indican que los mercados de valores y, hasta cierto punto, el de bonos están en burbuja:

1 – Bonos basura cotizan a máximos históricos.

2 – En los mercados secundarios de deuda soberana basura, los inversores se dan codazos para comprarla cada vez más cara.

3 – El gobernador del banco central de Japón negó ante la cámara alta de aquel país que el mercado de valores japonés está en burbuja y afirmó que las subidas están en línea con la economía real del país.

4 – Al igual que a últimos de los 90 y del 2007, la prensa convencional, la radio y la televisión constantemente nos ofrecen análisis y explicaciones de analistas coherentes que justifican las acciones de los bancos centrales y las subidas de los mercados de valores. En Estados Unidos, el líder de los alelados, el baboso de Paul Krugman (¿Premio Nobel de qué?) lo justifica infatigablemente desde su tribuna semanal del New York Times.

Estas cuatro pistas son solamente algunos de los síntomas que indican que los mercados están intoxicándose con otra burbuja que se infla casi a diario. Los síntomas de arriba, en conjunto con otras conclusiones que en este blog se han comentados a lo largo del tiempo, infieren que el que todavía no haya corrido lejos del agujero negro de los mercados de valores está a tiempo de hacerlo.

¿Tienes Oro?

Debajo os dejo un video interesante (en inglés) acerca de la economía de Mongolia.

http://www.bloomberg.com/video/is-mongolia-the-next-big-growth-market-lWfADZRUQ7aec9H8EDqbYw.html