Janet Yellen: la nueva torera de la política monetaria

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

7 de noviembre 2013

Como es sabido, Janet Yellen será la próxima jefa de la Fed. Como tal, nos interesa a todos conocer su filosofía económica y sus puntos de vista puesto que de estos depende el futuro de nuestras inversiones. El futuro de occidente también dependerá de la nueva jefa de la Fed., que tomará posesión del cargo el 31 de enero del 2014. Dicho esto, explicaré algunas observaciones y otras indagaciones relevantes que nos dejarán entrever el modelo y la casta de la nueva política monetaria que la matadora implementará no tardando.

Por ejemplo, no hace mucho, el Wall Street Journal citaba un párrafo obtenido de un debate económico en el que la que será gobernadora del banco central que controla la moneda reserva mundial decía: “Cuando en cuestión de política monetaria las metas se contradicen y es necesario tomar decisiones difíciles, para mí, lo más sabio y humano es dejar que la inflación, en ocasiones, suba incluso cuando esta se halle por encima de los parámetros máximos de la política monetaria de la Fed.

El problema con la filosofía económica de la señora es que en lo que se refiere a la inflación, los costes de esta no son muy bien comprendidos y existe gran trecho entre lo que el pueblo entiende (siendo esto que la inflación es el mayor problema que puede tener un país) y lo que los economistas entienden puesto que para estos, en teoría, la inflación (moderada) no solamente no implica consecuencias negativas sino que por lo contrario es incluso beneficial. Otra discusión aparte serían los parámetros de la “inflación moderada,” tanto para el pueblo como para los economistas/académicos teóricos. E incluso otra discusión aún más encendida sería, si entramos en ella, los escolares de la Escuela Austriaca. Si Juan de Mariana y Von Mises levantaran la cabeza y vieran los descabellos económicos creados en occidente durante las últimas décadas, volverían a morirse de un infarto.

Los académicos y los economistas teóricos se valen de modelos matemáticos fijos para interpretar los datos que contemplan algunas variables pero lo que no contemplan, y nunca podrán contemplar, es la sicología humana de un colectivo que pierde la confianza en la moneda o en la política monetaria de un país. Como tal, bajo sus modelos, la inflación no tiene prácticamente ninguna consecuencia negativa y ningún dato puede cambiar las conclusiones porque dichos datos no forman parte de la construcción del modelo. Entonces, es fácil de concluir que la política monetaria tiene dos vértices o conclusiones: la real y la fabricada con modelos académicos experimentales y prácticamente inservibles- y cada quién de nosotros debemos elegir uno de los vértices en el que basar el futuro de nuestras inversiones. De la misma manera, la sociedad en conjunto debe elegir el vértice que ejemplifique el futuro colectivo; de hecho, tarde o temprano la sociedad decide con el voto, la revolución o con el caos social el futuro de la política económica de un país. Pero para llegar a tal punto es necesario pasar por un proceso que requiere una serie de ante pasos, el primero es la pérdida de confianza en la moneda, en los gobernantes y en el futuro.

En el sentido de lo explicado arriba me alegro de no ser economista y de que como tal mi entendimiento no está contaminado de modelos inculcados en los centros de enseñanza superior cuales universalmente concluyen que la inflación es benévola. Puesto que Janet Yellen es alumna de las palestras mencionadas, podemos concluir que tanto ella como su mandato serán extremadamente peligrosos para la economía y para la sociedad. Aunque todo lo dicho de Yellen se puede aplicar también a Bernanke, hay que reconocer que Bernanke no se inclina a confiar en los modelos hasta el grado que Yellen lo hace. Con lo cual también se puede deducir que si el reinado de Bernanke fue fatal, el de Yellen será la gota que colmará el mar de incompetencia, errores, conflictos e incomprensible paciencia ciudadana.

Conozco los mecanismos y la relación histórica entre la política monetaria y los mercados financieros y ninguna cifra de relajación cuantitativa (imprenta de dólares) prevendrá la masacre que abatirá los mercados de valores y los de bonos. Aun así, la creencia, mal fundada, de que la política monetaria llevada a cabo por Bernanke durante la crisis dio término a la crisis bancaria/financiera, ha producido distorsiones financieras en las cuales la mal fundada percepción se ha convertido en realidad, al menos por el momento. Sin embargo, tales percepciones serán juzgadas en los tribunales de la historia con muchísima más dureza que fueron juzgadas la burbuja del Nasdaq o la de la inmobiliaria y del crédito.

Si nos basamos en la disciplina de los ciclos, la duración de este ciclo está tocando fin y se puede prever que el próximo ciclo, el del oso, se avecina. Sin embargo, una variante pudiera ser que en vez de llegar de sopetón como en crisis anteriores podría llegar gradualmente por medio de la pérdida de confianza cada vez más amplia de un pueblo que deja de creerse las mentiras fabricadas de un crecimiento económico que no existe y de una política monetaria y fiscal nefasta que no se materializa en el beneficio ciudadano sino en lo contrario. Aunque la percepción y la emoción de los mercados pudieran ayudar la dirección alcista de los mercados a corto plazo, incluso cuando la distorsión (las distorsiones) actual sea llevada hasta donde la emoción deja de tener sentido, la disciplina exige que nos ajustemos a las evidencias históricas demostradas.

Como ejemplo que viene a mente para demostrar la falacia de los mercados, sobre todo en extremos, aparte de las burbujas ya sabidas; internet, inmobiliaria/deuda, etc., os pongo el siguiente ejemplo:

Se trata de BlackBerry (anteriormente conocida como Research in Motion). Esta empresa que entre el 2006 y el 2009 parecía invencible, se puso a si misma a la venta hace unos meses y hace unos días la gerencia concluyó que por falta de compradores serios ya no se vendía. Lo cual significa que lo que queda de lo que en su día fue un titán de Wall Street se irá desvaneciendo poco a poco hasta desaparecer en una montaña de papeles de bancarrota de algún juzgado. La moraleja de este ejemplo es que la inminente desaparición de una compañía con un solo producto que fue superado por otro más innovador y eficiente se veía venir desde hace leguas. Sin embargo, Wall Street le concedía una capitalización imposible de mantener a largo plazo y muchísimos inversores se daban codazos y pisotones para conseguir acciones de una burbuja que se hinchaba de manera peligrosa e insostenible. Entonces, ¿cómo es posible que los mismos inversores ahora tengan razón con respecto a Apple, Tesla, Netflix y tantísimos otros valores tecnológicos (y no solamente tecnológicos), en los mercados en general y sobretodo en el mercado de bonos que está en burbuja clarísima? Eso es lo que pasa en las manías, los inversores arrojan dinero a un mercado, valor o a la manía de moda. La gente pierde el sentido común y se enloquecen apalancándose para obtener riquezas indecibles, castillos en el aire y otros encantos de películas de Alicia en el País de las Maravillas.

Para entender lo que está ocurriendo lo mejor es simplificarlo e intento hacerlo de la siguiente manera: todo proviene de la burbuja del bono de caducidad a largo plazo y aunque algunos valores específicos como los mencionados arriba están en burbuja, los mercados de valores y de inmobiliaria, aunque calientes, no están en burbuja. Los precios de estos mercados están simplemente distorsionados por la propia burbuja de los mercados del bono. Así que para saber cuando la economía empeorará drásticamente, debemos de vigilar los bonos, sobre todo los intereses de estos. Si queremos saber cuando los mercados de valores se hundirán, debemos de vigilar el bono. Si queremos saber cuándo dejará de re-inflarse la inmobiliaria, debemos de vigilar el bono. Si queremos saber cuando el oro y el complejo de los metales preciosos volverá a tomar auge cardinalmente, debemos de vigilar el bono. Puesto que el bono es la burbuja y ha distorsionado todos los precios, unos de manera positiva y otros de forma negativa, todos los mercados mencionados en este párrafo están conectados al mercado del bono. Y este, con mucha diferencia, es el mayor mercado del mundo y afecta directa o indirectamente a la mayoría de los ciudadanos del planeta. Aunque no lo parezca, es así de simple y no hay necesidad de complicarlo más.

La excepción sería que el oro no está directamente conectado con la burbuja del bono, pero si está conectado a las acciones de la Reserva Federal en su lucha por mantener los intereses del bono al 0% o lo más cerca posible al 0%. La batalla es épica y los mares de masa monetaria se llenarán de sangre, lo que nos falta por saber es exactamente cuándo.

Pero mientras tanto,

¿Tienes Oro?