El ciclo alcista de los mercados está envejeciendo rápidamente

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

31 de enero 2014

James Stack, uno de mis analistas de Mercado favoritos, escribió un comentario para sus subscritores titulado, “El toro se está haciendo Viejo y una gran corrección se nos acerca.” En su planilla (de pago) advierte a sus abonados que el riesgo de este mercado, que tiene cinco años de duración alcista, está acelerándose y que, aunque todavía no ha recomendado vender, está posicionado a la puerta de salida, listo para salir corriendo a la primera de cambio.

Cuando este hombre se pronuncia, es recomendable prestar atención porque su record es impecable. A principios de su carrera predijo el Crash de 1987. En agosto del 2007 avisó a sus seguidores con el siguiente argumento: “Estamos comenzando a dar los pasos necesarios para reducir posiciones puesto que el mercado está dando cada vez más señales de peligro.” A principios del 2009 cuando la gran mayoría de participantes del mercado exhibían síntomas de pesimismo extremo, en una conferencia de inversores en Orlando, Florida, avisó que estábamos a punto de comenzar un nuevo ciclo alcista.

Dicho esto, ahora nos avisa de que el toro tiene los días contados. ¿Quién hubiera predicho que en el 2013 los mercados ascenderían un 30%?- subida que ha sido la décima mayor de los últimos 85 años. Aun así, las tendencias macroeconómicas apuntan que el 2014 comienza relativamente fuerte para la economía y pocas probabilidades de recesión durante la primera mitad e incluso durante los primeros nueve meses. Sin embargo, aunque las previsiones económicas para el 2014 sean buenas, no resta la posibilidad de un mercado bajista puesto que los topes del mercado suelen anticiparse al comienzo de las recesiones, 5,5 meses de promedio. En conclusión, de acuerdo con el iluminado, tanto los indicadores macroeconómicos como los técnicos indican cimas más altas para los mercados de valores en el 2014, pero, aun así, los mercados empiezan a preocuparle.

Cuando el toro envejece los desbalances económicos y monetarios también se deterioran y las potenciales sorpresas (desagradables) se acumulan. Durante los últimos 82 años la duración promedio de los ciclos alcistas ha sido de 3,8 años, el presente ciclo cumplirá 5 años en marzo. Así que este ciclo no solamente ha durado más de un año que sus antecesores sino que está cerca de convertirse en el cuarto ciclo alcista más largo desde 1932. Cada quien que saque sus propias conclusiones.

“Mi instinto me dice que estamos cerca del fin de este ciclo,” dijo Jim, advirtiendo a muchos que durante este ciclo alcista se han mantenido al margen de los mercados por miedo y están pensando en regresar: “A estas alturas del ciclo alcista, lo último que un inversor debería hacer es salirse del metálico para iniciar o incrementar posiciones y riesgo.”

Estoy totalmente de acuerdo con Jim. Pienso que los mercados todavía podrían marcar nuevas alturas en el 2014 pero es cuestión de tiempo, más bien poco, para que una gran caída haga su aparición y pille al mundo por sorpresa. Si, como dice Jim, las posibilidades de un terremoto financiero cada vez son  mayores, es posible que al igual que en el 2007- el oro, las bolsas de los países emergentes, las materias primas, etc., nos avisaron de la gran caída del 2008/09- podrían estar avisándonos de nuevo, desde hace aproximadamente un año, de la recesión que se avecina. Si tal fuera el caso, todavía podríamos ver a los metales preciosos caerse una última y fulminante vez en conjunto con los mercados de valores para recuperarse, también fulminantemente a partir de las caídas iniciales de los mercados, tal como lo hicieron en noviembre del 2008. La frase anterior no es sino especulación por mi parte. De momento, tanto el oro como las mineras están dando señales claras de recuperación e incluso de que un nuevo mercado alcista ha comenzado para el complejo de los metales preciosos. Aun así, los indicadores todavía no confirman (absolutamente) la nueva tendencia. Por lo tanto, la tesis de que todavía pudieran tocar nuevos mínimos tiene mérito y lo más prudente es esperar a que la tendencia sea confirmada sin dudas.

Independientemente, en una entrevista realizada en Davos (Suiza) al billonario (escala corta) filipino, Enrique Razon, un magnate del negocio portuario, de muchos otros negocios y de resortes casino dijo: “La realidad es que desde el 2009 la economía ha sido remolcada por la política monetaria, punto. Y la liquidez ha re-inflado la burbuja, el mundo está de fiesta. Hay que tener cuidado porque predecir cuándo terminará la fiesta es peligroso y hasta podría llevar a quien sea terco a la bancarrota, pero mi instinto me dice que la fiesta terminará.” Razon, que viaja mucho, dejó Davos para regresar a Filipinas diciendo, “Estoy deseando dejar atrás todo el optimismo y las felicitaciones que he visto y escuchado en Davos.” “Habrá más sufrimiento, presiento que va a explotar, pero no sabría decir cuándo.”

Por otra parte, los reajustes de los países emergentes continúan cortesía de la Reserva Federal de Bernanke. Como consecuencia países como India, Turquía, Ucrania, Argentina, Suráfrica y otros dependían demasiado del capital llegado del exterior, principalmente de Estados Unidos, debido al exceso de liquidez en busca de réditos fáciles. Ante tal bonanza de inversiones provenidas del extranjero, dichos países malgastaron buena parte de los recursos en los que la corrupción también metió la mano. Ahora que los inversores están repatriando sus inversiones, los países citados, para defender la moneda, se ven obligados a subir los intereses por las nubes (al doble de la inflación de aproximadamente el 5%). Estas tácticas pueden funcionar durante algún tiempo pero no serán duraderas porque sin cambios estructurales importantes, tanto la inflación como los intereses altos socavarán las economías citadas a corto/medio plazo. Estas son las distorsiones de las que vengo hablando desde hace tiempo, la política monetaria errónea del país de la moneda reserva afecta al mundo entero con consecuencias que no pueden ser pronosticadas por adelantado, excepto que terminarán muy mal. Todavía están por ver las consecuencias que los problemas de los países emergentes impartirán a las economías de los países desarrollados (países como España) y a la economía global. Sin embargo, nos deja entrever lo que ocurre cuando se aplican políticas económicas erróneas y a la vez nos muestra lo que en su día ocurrirá en las economías avanzadas, sobre todo en Estados Unidos y Japón, cuales contagiarán al mundo entero.

Dicho esto, me viene a mente una proclamación que el baboso de Paul Krugman hizo por escrito en mayo del 2012 en la que glorificaba a Argentina como, “un gran éxito de la historia en política monetaria.” Se refería a que el producto nacional bruto de Argentina estaba creciendo a buena marcha con una inflación controlada. Cuando, la realidad es que un país que en el 2000 se fue a la bancarrota y no pago ni un céntimo a sus acreedores tiene que crecer por fuerza porque no tiene que pagar ni principal ni intereses. Por otra parte, cuando se refería a que la inflación estaba bajo control, se refería a las cifras que el gobierno argentino daba, y que eran y son totalmente falsas, si no que le pregunten a cualquier argentino cual es la inflación real, la devaluación de la moneda y la degradación de la calidad de vida.

En conclusión, el economista patán con un premio Nobel de economía es tan miope o más que todos los economistas pendejos de quienes dependemos tantísima humanidad. Solamente hay una cura para los males que nos esperan, inversiones pesadas. Aun así, si no tenemos cuidado, van a querer venir a arrebatárnoslas -el ladrón deja de ser ladrón cuando ya no le queda nadie a quien robar y se le acaba el tollo.

¿Tienes oro?