Todos los caminos llevan a Roma

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

24 de julio 2014

En este comentario solamente quiero tocar dos o tres puntos de interés. Uno de ellos, la decisión de Draghi de eliminar el pago de intereses por las reservas de los bancos comerciales depositadas en el banco central europeo e instalar un cobro que, aunque nominal, evidentemente instala cobro por los depósitos, o sea intereses negativos. La lógica del jefe del BCE es que si los bancos tienen que pagar por tener reservas aparcadas, quizás decidan prestar dichas reservas al sector privado para obtenerles rentabilidad. Tal estrategia, en el pensamiento del jefe del BCE, inyectaría el suero necesario a las economías del euro, sobre todo a las periféricas, y en teoría estimularían el crecimiento económico.

Uno de los problemas que dicha estrategia engendra es que las reservas que los bancos mantienen en el BCE originan precisamente del mismo BCE, las cuales fueron obtenidas por los bancos a través del programa LTROs implementado por el propio Draghi. Entonces, si los bancos necesitan mantener las reservas en el BCE como aval de solvencia, tienen que pagar réditos al BCE, los cuales se quedan en el BCE. Por lo contrario, si los bancos no necesitan las reservas lo más lógico es que ya hayan devuelto las reservas al BCE y si aún no lo han hecho, el cargo de réditos es un incentivo para devolverlas lo antes posible. Sin embargo, siempre puede haber algún banco (a la Espirito Santo Portugués) que utilice las reservas para mal-prestarlas, meterse en camisas de once varas y a la vez, si el banco en problemas fuera lo suficientemente grande, podría convertirse en el Lehman Brothers europeo. Con lo cual, el BCE estaría involucrado de nuevo y volveríamos a comenzar el círculo vicioso de nunca acabar.

Estamos en una nueva era, la de la locura. Mejor dicho, la era en que la cordura es locura y viceversa, la era en que los locos se han hecho cargo del manicomio. No hace falta estar cuerdo ni tampoco loco para darse cuenta de que solamente se necesita un poquito de sentido común para descifrar que esta “nueva era”, donde la deuda requiere más deuda para solucionar los problemas de la deuda, es una farsa y que terminará siendo una catástrofe económica global de una magnitud jamás vista desde la caída del imperio romano. Así pues, al liderazgo de la FED, racionalizando la locura con nueva y masiva creación de masa monetaria, ha producido la levitación de los mercados de valores de occidente. Tal dislocación de capital por parte de inversores, mal informados de las consecuencias históricas de similares remedios, que buscan oportunidades basadas en promesas de dadivas gratis y de futuros tan deslumbrantes que se necesitan gafas de sol para sobrellevarlos, conllevará consecuencias financieras sin precedentes.

El más importante de los efectos secundarios de la creación de masa monetaria masiva es el cáncer de la inflación. Hace un par de años que vengo viendo inflación en muchos sectores de la economía de los Estados Unidos. Digan lo que digan los gobiernos, que cuentan como inflación lo que les interesa y descuentan también lo que no les conviene, lo que hasta ahora ha podido ser llamado estanflación se está convirtiendo rápidamente en inflación. Algunas casas financieras de importancia y publicaciones también financieras están comenzando a hacerse eco de la inflación que comienza a amenazar a los Estados Unidos. A la hora de descifrar la inflación, el gobierno americano da las cifras sin contar los productos de consumo básico/alimentos y energía. La inflación energética en particular es un cáncer que por su inmensa utilización en todos los sectores de la economía se filtra y afecta todos los aspectos de esta, incluyendo los salarios.

Los primeros síntomas de la inflación que amenaza al mundo se han reflejado en los mercados de valores de los Estados Unidos y a estos les han seguido todos los mercados de valores de occidente. Puesto que Estados Unidos es la nación de mayor consumo del planeta, la economía más importante y el dólar es la moneda reserva mundial, cuando la inflación se dispara en Estados Unidos es imposible que la eurozona se quede estancada en deflación. La inflación es como un virus que lo contagia todo. El caso deflacionario de Japón de la década de los noventas fue un caso aislado; dado que, el gobierno Nipón rehusó a utilizar las imprentas y que la inflación en occidente estuvo contenida durante tres décadas debido al crecimiento promulgado por la productividad de las nuevas tecnologías. De ahí se puede deducir que todos aquellos que creen que a la misma vez que Estados Unidos sufre inflación Europa seguirá estancada en deflación se equivocan. Tales teorías, fundadas en la ignorancia y en el desconocimiento de las causas que generan inflación y de la naturaleza de la misma que una vez que despierta y aparece el genio de la lámpara de Aladino que los bancos centrales frotaban con esperanza, se convierten en un monstruo irrefrenable.

Los últimos datos del índice de precios al consumo en Estados Unidos reflejaban un 2% de inflación anual. Cuando un reportero de la cadena CNBC americana le preguntaba a Yellen (jefa de la FED) si la inflación estaba comenzando a repuntar, esta le respondió que solamente era ruido y que preveía que durante los próximos años la inflación alcanzaría un 2%, lo cual, al parecer es la fórmula deseada por la gobernadora económica. Entonces, cuando los propios datos oficiales, que ignoran lo que quieren y omiten lo que les da la gana, demuestran un índice de inflación anualizada de un 2% y la encargada de mantener la inflación congelada denota los datos como “ruido” y los ignora, la gravedad del asunto es peor de lo que aparenta.

Como respuesta a tales manifestaciones, Bloomberg reportaba que la firma de brókeres Conaccord recomendaba a sus cliente, como consecuencia del índice de inflación alcista, sobrepeso en mineras de oro. Conaccord es la primera firma en lanzar una recomendación en la que sugieren a sus clientes que deben protegerse contra un índice de inflación en incremento. Incluso anotaron que la FED, debido a su política monetaria errónea, estaba encajonada (no acojonada, o quizás ambas), o sea, en un callejón sin salida, que la inflación está predispuesta a subir de manera significativa y que la FED no tendrá herramientas para detenerla -lo cual es verdad. Lo que también es verdad es que, desde hace años, los lectores de este blog llevan siendo avisados de las consecuencias de la creación masiva de nueva masa monetaria, y que los analistas, economistas, brókeres y otros actores de influencia masiva empiezan ahora a darse cuenta de lo que aquí siempre hemos sabido.

En cuanto al comportamiento actual de los metales preciosos, en el comentario anterior esperaba/anticipaba que el oro bajaría hasta los $1280 y la plata hasta los $19,90. La semana pasada el oro tocó los $1290 y pico y no estoy convencido de que bajó lo suficiente como para que tenga validez técnica para seguir repuntando. Como consecuencia, pienso que durante los próximas días/semanas bajará hasta rozar los $1280, quizás un poco más y que a partir de ahí podría resumir su tendencia de larga duración alcista. Para acentuar mi convicción vendí una remesa de FNV y otra de RGLD con la esperanza de recomprarlas después más baratas. De cualquier forma el verano suele ser buena época para vacaciones y aburrida para los metales preciosos.

Mientras tanto, os deseo a todos un buen y divertido verano; bien en el rio, el lago, la playa, la montaña o el pueblo. Por mi parte todavía no sé dónde iré pero a algún lugar iré. Quizás a algún lugar nuevo, algún lugar donde la temperatura sea ideal y las mujeres sean bellas -y generosas con sus encantos.