Evidente fatiga del ciclo alcista

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

13 de octubre 2014

El 2014 comenzó con indicios bajistas seguidos de tres empujones alcistas que llevaron al S&P hasta rebasar los 2000. Sin embargo, desde mediados de septiembre el S&P nos está dando avisos de techo, de tal manera que si el techo no se formó el 18 de septiembre está en vías de formación. Después de muchos trillones inyectados en las economías por parte de la mayoría de los bancos centrales, la creación de tantísima masa monetaria no ha conseguido revivir el crecimiento global. Es cierto que han mantenido las economías con vida pero en la UCI. Por lo tanto, los creyentes en los milagros de las imprentas debieran comenzar a darse cuenta que la creación de masa monetaria lo único que consigue es alimentar la mal-inversión en sectores selectos de la economía y que, una vez que las burbujas que dichas inversiones crean inevitablemente explotan, la economía regresa al estado caótico que le corresponde. Excepto que, puesto que los problemas originales no solamente no se han solucionado sino que por lo contrario empeoraron, el caos se ve agravado exponencialmente. La creación de masa monetaria exhibe la peculiaridad de aparentar ser oveja mansa cuando en realidad es un lobo enmascarado de oveja.

Es cierto que vengo avisando de la catástrofe financiera que se avecina desde hace mucho tiempo y que no ha ocurrido. También es cierto que la cantidad de masa monetaria imprimida no tiene precedentes en la historia y que, sin punto de comparación histórico, aun sabiendo lo que va a ocurrir, porque de eso si tenemos muchos (todos) comparativos, es imposible calcular el tiempo que durará la burbuja o el volumen que alcanzará. De lo que sí se me pueden acusar es que después de un tiempo indeterminado, llamémoslo equis, conocer la conclusión final de un estado económico y la dirección de los mercados demasiado temprano (o demasiado tarde) podría considerarse como equivalente a estar equivocado. Me refiero a que si un servidor hubiera sabido desde el 2010 que los mercados mantendrían subidas espectaculares durante tres o cuatro años más, hubiera vendido el oro y las mineras y me hubiera posicionado en valores tradicionales, los cuales han doblado en precio, algunos incluso triplicado o cuadriplicado, para después regresar al oro justo antes de que cayeran los mercados y despegara el oro. La dificultad es (y siempre ha sido) intuir los tiempos de los ciclos a la perfección, sobre todo en épocas de creación de masa monetaria masiva. Consiguientemente, aun otorgando que me he equivocado en los tiempos, como no me cabe la menor duda de lo que va a ocurrir pero no sé exactamente cuándo ocurrirá, me he quedado con las posiciones que veis en Nuestra Cartera, donde sé que tarde o temprano voy a tener éxito.

Regresando a los mercados, la volatilidad que están experimentando durante las últimas semanas nos está dando pistas de que un techo masivo ha sido formado o está cerca de formarse. Al igual, la volatilidad que tanto el oro/plata, pero sobre todo los valores de las mineras, han tenido durante el mismo plazo de tiempo que los mercados, también nos está dando pistas de que un suelo masivo ha sido formado o está cerca de formarse. Todo esto coincide con el final de compras masivas (por el momento) de activos basura de la FED, con la vuelta a recesión de las principales economías europeas y con el hecho de que la burbuja de los mercados de valores de occidente puede haber llegado a la conclusión. Si tal fuera el caso, los que estamos invertidos en valores de Nuestra Cartera no tendríamos que esperar mucho más para recuperar perdidas y finalmente ver el fruto del sufrimiento injusto que vivimos en el 2013. La volatilidad es obvia, el miércoles 8 de septiembre Nuestra Cartera tuvo alzas del 9.14% en un solo día. Las pérdidas que precedieron el lunes y el martes fueron igual de descomunales; lo cual indica que algo está cambiando en el complejo de los metales preciosos puesto que el volumen de negocio de los índices ha sido bestial.

Mientras que todavía es posible que el oro pueda caer hasta $1050 y que los mercados de valores podrían alcanzar nuevas cimas verticales. Las pistas, tanto de las mineras de oro como de los mercados de valores, parecen indicar que algo importante está cambiando, algo que no puede ser ignorado. Los que creen que podrán escaparse a tiempo de los mercados de valores, o sea, antes de que estalle la burbuja se encontrarán con la sorpresa más desagradable de sus carreras de inversores. La nerviosidad de algunos inversores institucionales grandes es palpable, el ciclo alcista es añejo comparado con otros ciclos alcistas y los indicadores internos están deteriorándose y divergiendo. Si los mercados consiguen retomar las alzas, la próxima corrección tiene el potencial de desencadenar una implosión de des-apalancamiento que podría producir un crash de los mercados mundiales. Todo el mundo piensa que una corrección de un 10% sería sana para los mercados, lo cual, en condiciones normales lo sería. Sin embargo, dado el apalancamiento masivo en los mercados por causa de la creación de indecibles cantidades de masa monetaria de los bancos centrales, una corrección de un 10% podría ser el detonador de una explosión de márgenes que a su vez reemplace la confianza por el miedo. Dado que la confianza de hoy es miedo de mañana, la confianza se convierte en precaución, la precaución en miedo y el miedo en pánico. En este escenario que pinto, la prensa económica desencadena a los esbirros sensacionalistas, los mercados se hacen eco y lo que antes eran malas noticias interpretadas por los mercados como buenas, ahora tanto buenas noticias como malas se interpretan como malas. En conclusión, las cosas comienzan a ponerse interesantes, mal para unos y bien para otros.

Lo que sí puedo adelantar es que, al contrario de las caídas del 2008 cuando los especuladores estaban posicionados largos en oro y tuvieron que vender posiciones en oro para cubrir pérdidas en los mercados de valores, ahora los especuladores están posicionados cortos en oro y largos en los mercados de valores. Consecuentemente, un crash de los mercados de valores sería extremamente alcista para el oro puesto que tendrían que vender los mercados de valores para cubrir sus cortos en oro. Como para cubrir es necesario comprar oro para podérselo pagar a los prestamistas originales, dichas acciones elevarían al oro a alzas que ahora no pueden ser vaticinadas mientas que exacerbarían la caída de los mercados. Dada la cantidad de masa monetaria concentrada en los mercados de valores, es imposible predecir con exactitud el momento exacto en el que transcurrirá lo que describo arriba o cuándo explotará de la burbuja de los mercados. Sin embargo, los mercados nos están dando pistas de que el proceso podría haber comenzado ya, pero en caso de que no haya comenzado todavía, las pistas indican que tanto el ciclo alcista de los mercados como el bajista del oro no están muy lejos de dar la vuelta, cada quien para su nueva tendencia.

¿Tienes Oro?