Corrección simpática

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

29 de noviembre 2010

Corrección simpática

Después de simpatizar con las perdidas en las bolsas europeas, los mercados de Nueva York se recuperaron casi totalmente, perdiendo apenas una pequeña fracción de un porcentaje. Esta recuperación, acompañada de pequeñas ganancias en los títulos de la mayoría de las instituciones financieras en USA, casi augura para mañana, martes, cierta recuperación de las bolsas europeas, siempre que la crisis de la deuda europea no intensifique. En NY el volumen de negocio aumento mas del doble. Esto no es tan significativo puesto que los volúmenes de los últimos días fueron bastante deprimidos por la ausencia de negocio institucional a causa del puente del pavo.

Mañana conoceremos el estado de la economía en EEUU (a corto plazo) cuando por la mañana temprano salgan a la luz los siguientes datos: índice de precios de consumo (IPC), índice de precios de vivienda, índice de pedidos industriales. Este ultimo es particularmente importante porque refleja actividad económica a futuro (corto plazo).

¿Premio nobel de qué?

Hoy quiero hacer referencia a un articulo titulado “España Aprisionada” escrito hoy mismo en el New York Times por su columnista Paul Krugman.

Parece mentira que un economista tan renombrado y laureado con el premio nobel de economía sea tan miope a la hora de deducir conclusiones que no requieren sino el más elemental sentido común a la hora de descifrar sus consecuencias. ¿De dónde Krugman y muchos otros, como él de escuela y filosofía Keynesiana, obtienen la autoridad para pronosticar los remedios requeridos para solventar los problemas económicos mundiales? ¿Dónde estaban todos cuando ocurrió la burbuja del crédito e inmobiliaria? Hay que destacar que a sido una de las peores de la historia, con consecuencias devastadoras para la sociedad y para el futuro económico de los países desarrollados. En vez de alertar acerca de los peligros y consecuencias de tales excesos, abogaban todo lo contrario.  Manifestaban que a través de la historia la inmobiliaria residencial había experimentado bajas exclusivamente a nivel local y regional, nunca a nivel nacional o mundial y que por lo tanto no existía ni burbuja ni peligro. ¿Con qué cara dura proclaman remedios a males que no supieron diagnosticar? Es más, ¿por qué gobiernos, instituciones de todos los tipos y personas con influencia en política económica en múltiples partes del planeta siguen escuchándolos y venerándolos? La única conclusión que se puede deducir es que una mala tormenta solar u otra cosa de similar magnitud haya borrado, temporal o permanentemente, el sentido común de la memoria colectiva universal.

Aunque estoy de acuerdo con lo que en su artículo denomina como causas de la crisis y su magnitud tanto en España como en Estados Unidos; a su vez, estoy totalmente en desacuerdo con los remedios que sugiere para solventarla en Estados Unidos, así como con sus insinuaciones que sugieren que España igualmente podría salir de la crisis si tuviera las herramientas de las que dispone los Estados Unidos. Así como en la naturaleza el dolor es necesario para la salud y sin dolor la vida seria imposible, la economía necesita del mismo remedio para existir y progresar. Quizás los aires de Escandinavia contengan algún mítico, pero selectivo, supresor de lógica.