Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

15 de diciembre 2010

“Lo que es más fácil de concebir es que en enero del año nuevo, quizás con “ayuda” de la subida de los tipos que los inversores exigen a la refinanciación de la deuda del Tesoro Español, la crisis de financiación europea se reanude y que esta arrastre consigo a los mercados mundiales: Vivir para ver” – comentario diario 14-12-2010

Pienso que habrá un descenso bastante brusco, profundo y seco, y posteriormente una Onda al alza.

Es posible que así ocurra, pero ten en cuenta que lo que nunca podemos saber es cuándo ocurrirá lo inevitable. Por ejemplo, a consecuencia de la quiebra de Lehman brothers, la Reserva Federal de los Estados Unidos inyectó al planeta 13 trillones de dólares de liquidez. Ahora está imprimiendo dinero sin precedentes para mantener los tipos casi a cero, lo cual obliga al inversor de bonos a salirse de este mercado en busca de otros que les proporcione más rendimiento. A principio de esta década, después de la ruptura de la burbuja del internet y en consecuencia de las mismas acciones de la Fed, el dinero se volcó en inmobiliaria. Ahora no sabemos donde el dinero encontrará nido; quizás lo encontrará de nuevo en los mercados de valores. Por otra parte, Trichet tampoco dejará que se le caiga la casa encima e imprimirá infinidad de euros. Esto no quiere decir que no se caigan los mercados aunque tan solo sea por razones de sobrevaluación y por la incertidumbre en Europa.

Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña

Sin embargo, la gran crisis a la que vengo refiriéndome y que cambiará la estructura monetaria y económica mundial, requiere dos requisitos de convergencia imprescindible: 1) la negativa del los inversores de Estados Unidos y del resto del mundo a seguir financiando la deuda de los Estados Unidos; 2) la caída del dólar, ¿pero contra qué? Ahí está el problema, puesto que el mundo no tiene alternativa para reemplazarlo. Los sabios dicen que sí hay una alternativa –el oro. Si tenemos en cuenta que todo el oro que el hombre ha extraído de la tierra, desde que comenzó a extraerlo y a sabiendas que todo este todavía existe, cabe en dos piscinas olímpicas. Imagínate a qué precio.