3. La Burbuja del Ferrocarril

Escrito por Carmen Pincha aquí para preguntar

30 de diciembre 2010

El ferrocarril fue una innovación tecnológica revolucionaria, ya que se podía transportar a un gran numero de pasajeros, de una forma rápida y eficiente entre áreas que previamente se encontraban aisladas.  Esta ventaja mostraba que existía un beneficio real muy alto, del cual podían ganar las empresa que usaban el ferrocarril o las empresas ferroviarias. En un principio, solo los ferrocarriles capturaban los beneficios; fue solo después cuando había una sobre capacidad que los beneficios eran acumulados gracias a los usuarios.

Con la apertura del primer ferrocarril, el Stockton y Darlington en 1825, hubo un brote de especulación; pero la gran crisis ocurrió 20 años más tarde. Al principio de 1840 los ferrocarriles capturaron la imaginación del público.  En 1842 la reina Victoria fue persuadida a realizar su primer viaje en ferrocarril, y le resultó agradable. Pero un emprendedor energético, George Hudson, es el que generó mucha de la atención sobre esta tecnología.  En 1844 el controlaba más de un tercio de las vías que estaban en funcionamiento en el Reino Unido.

A la hora de promocionar sus ferrocarriles, George Hudson aplicaba prácticas ilegales: las cuentas de su empresa no estaban bien mantenidas y en ocasiones eran ficticias; pagaban dividendos sobre plusvalías; y mezclaba sus asuntos o acuerdos personales con los corporativos, adquiriendo así considerables ganancias personales.

La burbuja del ferrocarril  experimentó su apogeo en 1845.  Al principio de esta burbuja, compañías ya establecidas iban muy bien – las tres mayores estaban pagando un 10 porciento de dividendos, sobrepasando bastante el estándar que era 5 porciento.  Hubo un repentino aumento en el numero de nuevos ferrocarriles propuestos. Hubo muchas solicitudes públicas sobre acciones y una abundancia de publicaciones sobre ferrocarriles que llevo a saciar el apetito del público sobre este tema.  En Escocia, se crearon bancos con el propósito de proveer prestamos de hasta un 80% contra seguridad de acciones de ferrocarriles.  Muchas personas compraron capital flotante (acciones flotantes) aunque luego no tenían ninguna intención o capacidad para pagarlas – su intención era revenderlas antes de que se cumpliera el tiempo de paga de estas.  Comentarios contemporáneos resaltaron la naturaleza especulativa de inversión en vez de la fundamental. Chancellor (escritor del tema) informa que algunas acciones incrementaron aproximadamente 500% a lo largo de 1845.  El índice del Ferrocarril de Reino Unido sugiere que el aumento general era menor.  Los precios doblaron en la fase de subida, (VER GRÁFICA).

La burbuja explotó en octubre de 1845.  En parte esto era inevitable a causa de los actos fraudulentos que seguían sobreviviendo y que causaron la burbuja.  En parte porque muchas acciones se ofrecieron aunque las personas solo habían pagado parte de estas y luego se necesitaba el dinero de estos inversores a la hora de empezar a construir los ferrocarriles.  Algunos de estos, especuladores, liquidaron sus activos con el fin de conseguir el capital para pagar, esto puso más presión hacia abajo en el precio de estas acciones.  Mientras que muchas empresas del sector se derrumbaron, otras continuaron y contribuyeron a una gran sobre-capacidad que dejo las acciones del ferrocarril en depresión por muchos años a seguir.

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