Un Nano a Nano Desequilibrado

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

14 de enero 2011

El verde sigue reinando en el mundo del papel y los mercados avanzan hacia Zaragoza o hacia el pozo. En lo que va de año ha mandado y sigue mandando el optimismo. El NASDAQ está a un 2,5% de distancia de los máximos del 2007, y mientras, los datos económicos no demuestran nada extraordinario. Por tanto aquí, en Mercados y Burbujas, no nos sorprendemos ni de que los mercados suban ni de que bajen porque estamos bien equipados para cualquiera de los dos porvenires. ¿Por qué? Porque sabemos cuáles son las consecuencias del vicio que arrastra a los bancos centrales a crear dinero mágicamente de la nada a través de las nuevas imprentas cibernéticas.

Mientras tanto al oro y a la plata (ya os dije que el gráfico del precio del oro me disgustaba) los flagelan y apedrean, en contra de su voluntad, como en una semana santa musulmana. Sin embargo, en los próximos días, semanas o quizás meses, el dorado volverá a ofrecernos la oportunidad de ganar dinero. Cuando creamos que tal momento llegó, lógicamente, aquí lo comunicaremos.

Mientras tanto, en Europa piensan que los problemas de las deudas soberanas están casi resueltos. Nosotros, desde aquí, a ciencia cierta os afirmamos que, por decirlo de alguna manera, todavía no han comenzado.

Un Nano a Nano Desequilibrado

A causa del famoso flash-crash de 20 minutos del pasado 6 de mayo, ha habido muchas quejas de las llamadas “operaciones de alta frecuencia” y muchos creen que estas deberían estar prohibidas. Creo haber leído en alguna parte que en un nanosegundo se pueden realizar hasta diecisiete millones de esas operaciones de alta frecuencia. Utilizan súper ordenadores con tecnología bastante avanzada y los ubican en locales de máxima proximidad a las bolsas. La misión de su programación, a base de logaritmos, es husmear y escanear todas las ordenes que lleguen a bolsa desde otros ordenadores. Como son tan veloces, les sobra tiempo para adelantarse a las otras órdenes y actuar antes que ellas. Por ejemplo, si yo pongo una orden de compra con límite de $9.95, y tu pones una orden a la vez que yo con límite de $10, la rapidez de estos súper ordenadores les permite comprar mi orden a $9.95 y prácticamente a la misma vez vendértela a ti a $10 con una ganancia de 0,5 céntimos. Repitiendo esto millones de veces durante la jornada de bolsa equivale a sustanciosas ganancias para sus operadores, y estos mientras tanto pudieran estar jugando al golf. Para que os deis una idea, la relación (distancia en el tiempo) entre un nanosegundo (la milmillonésima parte de un segundo, 10-9 segundos) y un segundo es equivalente a la relación de un segundo con treinta y tres años –eso es rapidez. Opino, sin embargo, que estas operaciones de alta frecuencia, al tener la suficiente rapidez para ver el resto de las órdenes y sus precios limites, actúan en su beneficio antes que las demás órdenes. La Comisión de Valores debería imponer un límite de velocidad máxima que sea equiparable a la velocidad de la gran mayoría de los ordenadores que en la actualidad tienen acceso directo a los intercambios de valores. De la misma manera, así como avanza la tecnología, dichos limites debieran ser revisados y actualizados por la Comisión. Dicho esto, es muy posible que este tipo de operaciones algún día acarreen consecuencias graves, incluso catastróficas para los mercados, como ya se vio en el mes de mayo. Sin embargo, de momento, las personas perjudicadas por esta (no tan nueva) modalidad son las que operan constantemente, los llamados “day-traders”, que al igual que los alto-frecuencistas buscan los pocos céntimos de muchas operaciones para ganarse la vida, aunque los day-traders utilizan ordenadores normales. Para los que no somos day-traders, en vez de perjudicarnos, en mi opinión, nos benefician, puesto que mantienen la liquidez necesaria para entrar o salir de posiciones de forma rápida y muy ajustada al precio real de cierto valor en el momento exacto de tal mercado. Incluso nos beneficiamos en el sentido que podemos poner una orden a precio del mercado en vez de una orden con límite (siempre que el valor negocie con buen volumen). Muchos brokers (agentes de inversión) cobran bastante menos comisión (o ninguna) por las órdenes puestas a precio de mercado. Pienso que la razón de que los brokers cobren menos por las órdenes a precio de mercado es que arañan los centimitos para ellos mismos, perdonando así la comisión. De cualquier manera, en el mundo de las bolsas, los negocios, la política y pensándolo bien en todos los ámbitos, siempre ha habido y hay dares y tomares, tiras y aflojas y gente que por una u otra circunstancia sabe más, o se encuentran en posición de saber más. El mundo sigue girando y como dicen por aquí, si la vida te da un limón haz limonada. Por venir al caso, los lectores de esta página obtienen información que sin ella sería muy difícil o imposible obtener. De cierta manera nuestros lectores adquieren ventaja sobre otros inversores al actuar más deprisa o más despacio, según convenga, o al actuar con información que otros desconocen, de esta manera obteniendo mejores resultados para sus carteras.