Al Pan, Pan y al Oro, Oro

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

24 de enero 2011

Al pan, pan y al oro, oro

Escrito por Sansón

Me sorprende que aun haya tanta gente que niega o que odia el oro. Mirándolo por el lado positivo, el mercado del oro no está saturado comparándolo con los miles de millones de personas que continúan confiando en el papel y la tinta. He destacado muchas veces que dudo que haya una amplia o profunda participación por parte de los inversores en dicho mercado. Siguiendo con el tema, pienso que el informe “Gloom, Boom and Doom” (informe de Marc Faber que destaca oportunidades únicas de inversión alrededor del mundo) más reciente, titulado “El juego final ha comenzado,” es muy interesante. Marc empezó este tema señalando que al comienzo de sus conferencias lo primero que hacía para captar la atención de sus conferencistas era pedir que levantaran la mano todos los que tenían algún tipo de inversión en oro. Al cabo de sus giras, y de miles de personas a las que había sometido a la que pudiéramos llamar “la estadística de la mano,” muy pocas manos se alzaron. Denoto esto por la misma razón que él lo hizo: “Me pregunto a mí mismo — y lo he hecho durante los últimos meses – ¿por qué, estando el oro alcista durante los últimos 10 años, la mayoría de los inversores y personas no poseen nada de oro?”

Creo que la respuesta es, por lo que sea la razón, que la mayoría de la gente sigue teniendo una confianza enorme en el “(billete de papel y tinta)” que acabo de denigrar. En un tema relacionado, el hecho de que el oro haya aumentado de manera tan portentosa, con tan poca participación, ¿cómo es que habiendo tanto billete en el mundo y tan poco oro, no ha habido más conversión de billetes hacia oro? Y si esta conversión no ha existido, ¿cómo puede ser que los que conservan el papel hayan influido en la subida del oro? Sabemos que todo el oro que se ha producido en el mundo cabe en dos piscinas olímpicas, no parece mucho comparado con los trillones y trillones de dólares en divisas de papel y activos que hay en el mundo.

Cuando los pesimistas hablan mal del oro, nunca (por lo menos en las discusiones que yo he presenciado) discuten las razones fundamentales por las que las personas se ven obligadas a poseer oro: solo que la divisa de papel no sirve para nada. En general, dicen que el precio del oro está muy alto, o que mucha gente lo posee, u otro argumento auxiliar. Como he destacado en varias ocasiones, entrar a una posición en corto por pensar que un valor, índice u otro activo está sobrevalorado, raramente funciona; pienso que el oro no es una excepción. Nadie en el planeta puede saber cuál debe ser el valor correcto del oro. Es interesante resaltar que, mientras todos los bajistas saben que el precio debería de ser más bajo, los alcistas reflexivos no saben cual debe de ser su precio. Una de las razones es que no saben qué cantidad de dinero de papel del mundo debiera ser respaldado por oro. En otras palabras, ninguno de nosotros sabe como cambiará la mentalidad del mundo con respecto al dinero de papel, y mientras que la mentalidad cambia, a que precio llegará el oro.

Continuará


Como referencia a que si el oro se encuentra en burbuja o no, os recomiendo el artículo que escribí para contestar una pregunta que me hizo un lector el martes, 7 de diciembre 2010 (Cierre del Martes 7 de diciembre).

En la penúltima frase de este articulo de Sansón, este se basa en la premisa de que por causa de: la deuda, la impresión de papel constante, los déficits y la falta de voluntad política para resolver los graves problemas en occidente – principalmente en Estados Unidos por ser este el país emisor de la divisa-reserva mundial – algún día, no sabiendo exactamente cuándo, experimentaremos la gran crisis de la que él y otros visionarios hace algún tiempo que vienen avisándonos. Según él, para que la gran crisis empiece, esta requiere dos condiciones indispensables: 1- la negativa de los inversores en renta fija/bonos del tesoro a seguir comprándolos; 2- el colapso del dólar que a su vez arrastraría consigo al resto del papel del mundo.

Siempre existe una infinitésima posibilidad de que cambie la mentalidad del mundo con respecto al dinero de papel. Y que el mundo decida respaldar el papel, antes que nos visite el caos de la gran crisis, con algo que tenga valor intrínseco y tangible –es decir, al pan, pan y al oro, oro.