La Paciencia es la Madre de la Ciencia

Escrito por Sanson Pincha aquí para preguntar

1 de febrero 2011

La Paciencia es la Madre de la Ciencia

Escrito por Sansón, interpretado por Antolín y editado por Carmen

Durante la noche los mercados del mundo cotizaban firmemente al alza, así como el mercado de futuros. Los mercados siguen emborrachándose, como mencione ayer, con el ponche de la Reserva Federal. Parece imposible que tantísima gente esté dispuesta a especular en los mercados financieros después de las bacanales que hemos visto durante la ultima década. Para los que todavía no se lo creen, este tipo de especulaciones no son sino consecuencia de las maquinas impresoras de la Reserva Federal. No hay mucha diferencia entre la especulación que vivimos ahora y la especulación que se vivió durante la burbuja del crédito y la inmobiliaria, en donde la gente compraba casas, pisos, apartamentos o edificios como si nada, para revenderlas unas semanas o unos meses mas tarde con ganancias de un diez o un veinte porciento. Algo parecido ocurrió durante la burbuja del internet, cuando tantísima gente se consideraban genios y se dedicaban a la compraventa diaria de acciones para ganar más dinero de lo que ganaban en su trabajo cotidiano. Ya sabemos como termino toda aquella euforia especulativa.

Es prácticamente imposible de explicar cuales serán las ramificaciones del dinero fácil obtenido vía imprenta. Lo que si sabemos es que el resultado final siempre lleva a demencias y distorsiones de los mercados financieros y de la economía. También sabemos que, unas veces más que otras, las imprentas conllevan a la inflación. Durante la burbuja del internet, la inflación se contuvo dentro de los mercados financieros. Durante la manía de la inmobiliaria, la inflación se manifestó en inmobiliaria, construcción y otros activos derivados. En la presente locura, la inflación se muestra manifestada en las materias primas, productos y alimentos básicos – así que los pueblos, en vez de sentirse enriquecidos, se sienten oprimidos por los precios energéticos y alimentarios. De esta manera, no podemos sorprendernos de las protestas o revoluciones por parte de los países que tienen que dedicar más dinero del que realmente ganan para simplemente sobrevivir.

Como digo, no sabemos cuanto tiempo durara la especulación presente ni que alturas alcanzará. Lo que si sabemos es que terminará de mala manera, como de costumbre, y que la autoridad que declare que la fiesta ha terminado, en USA, vendrá de manos de los legionarios del mercado de divisas y de los bonos del tesoro. Aunque estos han empezado a manifestarse, y aún no se han revelado con fuerza – cuando lo hagan, será el preámbulo de la gran crisis que finalmente asentará precedente para un futuro mejor medido y menos incierto.

En vista de lo dicho, mi instinto me dice que sería buena idea el posicionarse en equis porcentaje de liquidez, dependiendo de la persona y circunstancia, por si otro dragón/crash como el que vivimos en mayo asomara la cabeza, lo cual es más que posible. Al contrario del año 2008 y 2009, no hay nada barato donde refugiarse excepto inmobiliaria. La inmobiliaria todavía no ha tocado fondo y aun tardará mucho tiempo para que pueda ser una idea invertible. El problema de posicionarse en liquido es que el dinero de papel cada vez pierde más valor. Por lo cual el oro podría ser un buen lugar donde aparcar una parte del dinero liquidado por la venta de posiciones tecnológicas u otras. Dentro del contexto expuesto por tal coyuntura, no veo al oro como una inversión particularmente arriesgada. Eso sí, hay que tener en cuenta que el dorado es volátil y que en cualquier momento podría corregir violentamente. Sin embargo, mi instinto predica que, si no toda, la mayoría de la corrección presente ya la hemos dejado atrás, lo mismo presiento de las mineras de preciosos.

De cualquier forma, presiento que en el 2011 los mercados nos darán un gran susto o dos y que sería buena idea estar en posición de poder aprovechar la oportunidad que dichos sustos proveerían. Acordaros que la sabiduría del inversor no radica en tener la paciencia necesaria de saber esperar para vender, sino la paciencia necesaria de saber esperar para comprar.

Volviendo a los mercados, a la apertura estos mejoraban aproximadamente un 2%, excepto el Dow que desfilaba mas perezoso. Desde ahí los índices siguieron en línea recta hasta el cierre, donde mantuvieron las ganancias iniciales. El dólar, los bonos y el crudo se manifestaron débiles durante toda la sesión. El dorado subió un tanto y las mineras preciosas subieron bastante, como lo han hecho en las ultimas sesiones, así tomando dirección opuesta a lo que han hecho en las últimas tres semanas.

Como nota final, los datos de manufacturados resultaron un 4,8% mejor de lo esperado. Sin embargo, el componente de precios de coste de los manufacturados subió la pantomima de un 10,8% (casi nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano). Ilustrando aquí la hipocresía de los bancos centrales y los gobiernos que a tales cifras denominan como deflación –vivir para ver.