Escrito por Sanson Pincha aquí para preguntar

9 de febrero 2011

Escrito por Sansón, interpretado por Antolín, editado por Carmen

Después de la tradicional celebración del año nuevo chino, la bolsa de Shanghái solo bajó un 1%, indicando que el estremecimiento de la subida del tipo de interés por el Banco Central Chino no pareció sorprender demasiado a los inversores de aquel país. En Estados Unidos los mercados recorrieron la sesión a ambos lados de las tablas, aunque al final las pequeñas ganancias comenzaron a gotear un poquito – la sesión cerró casi sin cambios.

Aparte de los valores, el dólar se mantuvo débil y los bonos subieron. El crudo y los metales preciosos cotizaron en paralelo.

La mayoría de los inversores dedicaron la jornada a escuchar el testimonio de Bernanke ante el comité presupuestario de la Casa de Representantes. Bernanke explicaba, durante la mayoría de su testimonio, que se asegurará de que la inflación no sea un problema. Y reafirmó que no estaba monetizando la deuda y que “con el tiempo” venderá los bonos comprados en el programa de relajación cuantitativa 1 y relajación cuantitativa 2 (eso es como decir que robar no es robar, si uno planea, algún día, devolver el dinero que robó). ¡Vaya una pantomima! Quizás piense que está engañando a alguien al decir que la inflación, la cual ahora está en las alturas de hace dos años, no tiene mucha importancia puesto que es un reflejo del crecimiento económico. Lo cual es una farsa, que tanto Bernanke como los alcistas, quieren que nos creamos. Cuando el mundo se dé cuenta de la inflación que en realidad existe, la subida del tipo de interés será más relevante que la subida del mercado de valores y como consecuencia los mercados empezaran a reflejar esa realidad. Sin embargo, por el momento, los mercados han decidido y siguen decidiendo que la inflación no es problema. Como ya he dicho en otras ocasiones, los mercados a veces no se hacen eco ni reaccionan a ciertas consecuencias hasta que lo hacen. Una vez que su enfoque cambia, normalmente reaccionan de manera exagerada.

Hablando de los problemas y del tipo de interés, el presidente Obama está empezando a sugerir que el gobierno federal podría sacar a los estados de la profundidad en la que se encuentran. A este efecto, ha desvelado un plan de ayuda destinado a los estados que se encuentran en dificultades financieras y ha puesto a disposición de los estados fondos para que puedan seguir sufragando a los parados. Mi firme creencia es que cuando los estados entren en la siguiente fase de dificultades financieras – y que amenacen con la bancarrota (nota: La ley no permite a los estados de la unión americana la opción de bancarrota. Sin embargo, el resultado final es idéntico, puesto que o bien reestructuran la deuda, o bien no la pagan y los inversores lo pierden todo) u otra dura medida – el gobierno federal estará ahí, en contra de lo que muchos piensan, para rescatarlos. También es mi opinión, que el ciudadano no se va a quedar de brazos cruzados al haber observado que el gobierno rescató a Wall Street y que no rescate a ciertos estados como Illinois, California, Michigan, Florida, New Jersey, etc. cuando a estos se les acaben las opciones. Hasta entonces, tendremos que oír, ver y esperar.