Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

2 de marzo 2011

Las bolsas empiezan a sentir el peso de la aproximación del final de la relajación cuantitativa 2 de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Los rumores especulan sobre la relajación cuantitativa 3 y auguran que la terminación de la relajación 2 hundirá las bolsas. También aseguran que si se iniciara la relajación 3 también sería contraproducente para las bolsas puesto que el dólar se derrumbaría y a su vez agravaría el problema de la inflación que ya existe en el mundo y seguiría elevando los precios de las materias primas y los alimentos básicos. El desafiante Bernanke porfía y desmiente que su política monetaria haya sido la causante de muchos de los problemas que experimenta buena parte del mundo emergente, pero especialmente los problemas político-sociales del Oriente Medio.

No es de extrañar que el oro sigue marcando nuevas alturas y las bolsas comiencen a descender teniendo en cuenta: la implacable y sin precedente subida de las bolsas durante los últimos dos años, el final (por ahora) del programa de impresión de dólares, la inflación en el mundo, la inflación en Estados Unidos- que contando energía y alimentos ronda el 10% – los problemas habidos en oriente medio y los que falta por haber, el precio del crudo y de la gasolina que amenaza al poco dinero discrecional con que el consumidor dispone, las desorbitantes deudas públicas y privadas de la mayoría de las naciones, regiones, estados y provincias del mundo; la cobardía de la clase política para confrontar los problemas de la deuda y de los déficits presupuestarios por miedo a perder el voto y consecuentemente el poder, el envejecimiento demográfico de los países desarrollados, el envejecimiento del poder político en contraste con el aumento demográfico juvenil de los países en vías de desarrollo, la inmobiliaria que no repunta ni repuntará en la década que estamos, el encarecimiento del subsistir, la estagnación de los sueldos, la bancarrota de las empresas y muchas otras causas que de momento se me olvidan.

El descenso podría ser drástico y desordenado o metódico y ordenado de manera que imitara el ascenso de los últimos dos años pero al revés. O sea, tenues ascensos seguidos de ligeramente menos tenues caídas marcando un zigzag de ligeras pero continuas bajas semanales donde el papel se impone disimuladamente sobre el dinero.

Ahora en la página estamos trabajando en el tema de la cartera de inversión donde se ofrecerán valores concretos para seguir e invertir. Hemos estado buscando una cartera modelo que exponga el valor, donde se negocia, a cuanto se compró, a cuanto se negocia en tiempo real y cuantas pérdidas y ganancias muestra desde que se compró hasta la fecha. Esto no es difícil de conseguir o de implementar. Sin embargo, queremos implementar una cartera modelo que automáticamente lleve en cuenta los porcentajes de pérdidas o ganancias de todos los valores incluyendo los posibles cambios que se producirían al recortar o aumentar un tanto de uno o varios de los valores, o sea devengo. Esto nos está resultando más difícil de lo que nos imaginábamos y en consecuencia está retrasando los cambios que queremos hacer.

Como en su día expliqué que si el símbolo doble corto del índice Nasdaq (QID) tocaba los $10 lo compraría, lo compré. Ahora estoy ligeramente posicionado en corto como medida de precaución, si las bolsas siguen bajando aumentare mi posición, si no lo venderé. La semana pasada, unos días después de haberlo comprado, QID hizo un Split a la reversa del 1×5 sin consecuencias económicas para los accionistas: si una acción antes costaba $10 ahora cuesta $50 y si tenías 10.000,00 acciones antes del Split ahora tienes 2000.

Si habéis leído con atención lo escrito en esta página, empezareis a notar que muchas cosas que se han hablado y augurado, en algunos casos desde hace varios meses, están empezando a fraguar y a ocurrir. Claro que las flores no son para mí sino para los gurús que sigo y leo; por eso son gurús, por su visión.

NOTA: Aún podréis seguir haciendo preguntas