El Silencio de los Corteros 2

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

4 de mayo 2011

Con la influencia del exceso de liquidez inyectada por el keynesiano Bernanke, cuya disciplina la aprendió y heredó de su mentor Greenspan, los corteros (cortos) están callados, atrincherados, bien arropados, con sus fusiles cargados y los ojos muy abiertos, pero sin disparar ni una bala. La filosofía de los corteros es que aventurarse a corto en un valor o índice/ETF por el simple razonamiento de que está sobrevalorado, es racionalizar la manera de perder dinero. Hay muchos motivos que no voy a enumerar por los que uno puede posicionarse en corto. Sin embargo, cualquiera que sea el motivo o razón para hacerlo, es siempre muy peligroso y arriesgado. Al contrario de la abogacía de algunos “expertos” que enseñan e incitan, como si nada, a los inversores a negociar en corto, el inversor que decida hacerlo ha de tener un conocimiento supremo de lo que está haciendo y por qué lo hace.

Como decía, hay muchos cortos agazapados, esperando la oportunidad de comerciar. De momento no lo hacen porque saben bien que actuar en contra de los bancos centrales, sobre todo de la Fed., es una actuación suicida o al menos es nadar contra corriente, especialmente mientras las cifras macroeconómicas sean favorables o no muy desfavorables. Bajo estas condiciones y la influencia de la Fed., cuando los mercados quieren subir son imparables. También bajo las circunstancias mencionadas, un mal hipo, un estornudo o un tropiezo de nada descarga una furia bajista, que alimentada por el hambre de los atrincherados se convierte en un tsunami económico que arrastra consigo todo lo que pilla por delante – incluyendo lo construido, lo que está a medio construir, lo que se utiliza para construirlo, deudas soberanas, gobiernos y demás.

Aún así, mientras Bernanke tenga tinta para rellenar los cartuchos de las imprentas y la voluntad (muchas veces expresada) de mantener los mercados de valores a flote para que los ciudadanos presientan la sensación de que no todo va mal y consuman para que la economía siga mejorando, la furia bajista no podrá ser tan furiosa ni el hambre de los corteros saciada. Otra de las artimañas sospechadas por algunos expertos en bolsa y política económica es que los bancos centrales de algunos países están imprimiendo dineros locales para comprar dólares y así prevenir que el dólar se caiga y perjudique la competitividad de sus países.

Según Fred Hickey – a quien cariñosamente llamo Ciber-Colombo, uno de los más cuidadosos y astutos inversores de los tiempos modernos y uno de mis favoritos iluminados – por el momento negociar corto en bolsa es un negocio cuasi suicida. A continuación Hickey expone el peligro de los corteros con cifras y con razones.

Hasta debajo de las piedras hay dinero

Para hacer frente a la crisis y para salvar el sistema bancario y la economía, a finales del 2008 y principio del 2009 los Estados Unidos comenzaron a expandir la base monetaria. Según cifras de la Reserva Federal regional de Saint Louis, en dos años y medio, la base monetaria ha triplicado desde 800 billones de dólares a 2,4 trillones. La base monetaria está comprendida por dineros circulantes en manos del público y por los depósitos que los bancos mantienen en reserva en el banco central. La base monetaria es considerada “dinero de alto poder” porque los bancos pueden prestar sus reservas a muchos múltiplos de la base y así crear más dinero; anotando que el dinero de alto poder ha crecido en un 10,5% anual acumulado durante los últimos 25 años. Mirándolo de otra manera, bajo la tutela de la FED., el dinero de alto poder ha aumentado por un factor de 12 desde 1985. – ¿Quién diría que la función de la reserva federal es la de combatir la inflación en vez de crearla? No es sorprendente que el precio del barril de crudo esté a más de $100. Si pudiéramos ver las cifras reflejadas en un gráfico podríamos observar que a partir del 2008 la línea se dibuja y asciende prácticamente en vertical desde $800 billones hasta $2,4 trillones en la actualidad y que cuando la relajación cuantitativa termine en junio, la base de dinero de alto poder habrá crecido a $2,7 trillones.

Contrastando con el mes de agosto del 2008 (antes que comenzara la crisis) cuando los bancos mantenían $10 billones en exceso de reservas en el banco central, hoy día los bancos mantienen un exceso de $1,37 trillones –aunque el banco central solamente paga intereses nominales sobre tales reservas. Normalmente, tener exceso de reservas depositadas en el banco central es considerado mal negocio, es por eso que en el 2008 apenas tenían $10 billones. Sin embargo ahora los bancos se conforman con sentarse sobre tan enorme cantidad sin rendimientos. Si por cualquier motivo cambiaran los aires y los citados excesos de reservas fueran prestadas y después multiplicadas por la fracción tradicional que el sistema bancario viene utilizando, no habría duda que conllevaría a una explosión adicional de la base monetaria y como consecuencia elevaría la inflación y muy posiblemente los mercados de valores.

Por lo arriba expuesto, quiero hacer hincapié en que, por el momento, pensar que los mercados deben de corregir (de forma significativa) como tradicionalmente es debido, sobre todo considerando las subidas históricas que hemos vivido y colocarse en corto, pudiera ser como hasta ahora, contraproducente para la salud de la cartera y del individuo. El combustible ha sido donado por Bernanke y otros bancos centrales y la mecha está en manos de los bancos. Cuando un banco o un relámpago fortuito encienda la mecha podríamos ser testigos de un gran embalse térmico global que empuje hacia arriba todo tipo de activos. Es por eso que, excepto algunos atrevidos, los atrincherados corteros están en silencio, callados, y más callados, y más callados.

Es importante comprender la magnitud de los números a los que Hickey ha hecho referencia para entender que aunque Bernanke y sus secuaces de los demás bancos centrales piensan que lo tienen todo bajo control, en realidad están jugando con fuego. La historia no está de su parte y bajo este ambiente monetariamente expansionista, de-valuador e inflacionario, aunque la mayoría de los activos suban parcial y relativamente, a través de la historia la mejor protección en estos periodos la ofrecen las posiciones relacionadas con los metales preciosos.

¿Tienes oro?