LinkedIn, din din din din din…DOooon

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

25 de mayo 2011

A la hora de titular este artículo no pude resistir la tentación que la guasa de la sátira me brinda

Después de la desinflación de la burbuja del internet y tecnología de hace diez años, y de la doble burbuja de la inmobiliaria y exceso de crédito que todavía estamos viviendo o mejor dicho mal viviendo, uno pensaría que las lecciones han sido aprendidas y correspondientemente aplicadas para evitar análogas catástrofes económicas en el futuro. ¡Pues no!, nada ha sido aprendido y nada ha sido aplicado. La salida al mercado de LinkedIn de la semana pasada sigue demostrando que cuando los poderosos brókeres de Wall Street hacen sonar el din din din de la campanilla, muchedumbres de energúmenos con cabezas huecas acuden como corderos hacia el hipnótico sonido.

Junto con otros veinte valores principalmente relacionados con “la nube” y cuyas campanillas ya llevan algún tiempo sonando, LinkedIn oficialmente ha marcado el principio de la tercera burbuja en los últimos doce años. LinkedIn salió a bolsa con precio fijado de $48 por acción y en cuestión de cien minutos superó los $115 para finalmente cerrar aproximadamente al doble del precio fijado. El “éxito” de este lanzamiento augura buenas auras para el lanzamiento de Yandex (El artículo fue escrito antes que Yandex saliera a bolsa), el Google de Rusia. Detrás vendrá una larga lista de espera seguida por Groupon y posiblemente culminará con la inicial oferta pública de Facebook, la gran ballena del internet.

LinkedIn, es una compañía con un modelo de negocio basado en Internet y que imita a Facebook pero para empresas grandes y pequeñas. Adquiere ingresos de parte de las empresas que subscriben para así tener mejor emplazamiento dentro de la propia red de LinkedIn y también los adquiere por medio de spots publicitarios que vende a todo tipo de empresas que anuncian sus productos y servicios a otras empresas. Este tipo de modelo fue muy popular durante la burbuja del internet cuando salieron a bolsa muchas compañías con valoraciones desorbitantes, en aquel tiempo se llamaba B2B (Business to Business); de aquella remesa de compañías ya no queda ninguna a flote. No es que el modelo de negocio sea malo, no lo es, puesto que tienen cien millones de subscritores en el mundo. Pero no considero que una compañía con tal inmensidad de subscripciones y con ingresos brutos anuales de 243 millones de dólares (en el 2010), un beneficio neto de 0.07 centavos por acción y un crecimiento actual del 14,5%, justifica los 10.000,00 millones de dólares de capitalización en bolsa, (incluyendo las acciones que aún no han salido a bolsa). Más bien considero que es una broma de mal gusto que terminará en un valle de lágrimas para muchos.

El truco que los brókeres emisores utilizan para desenfrenar la fiebre de los energúmenos es el del anzuelo y el cebo, o sea, sacar acciones a bolsa con cuenta gotas para que así con poco volumen de negocio los pujantes designados, con poco esfuerzo, puedan desorbitar el precio de las acciones y mantenerlo alto. Siguen sacando acciones muy poquito a poco, a los precios altos establecidos y se chupan la diferencia entre el precio convenido ($48) y el precio pagado por los energúmenos -hasta ahora unos $95 de promedio. A esto añadimos lo cobrado a los inversores de capital riesgo inicial por los servicios de sacarles la compañía a bolsa y restamos algunas pérdidas de los pujantes designados, y negocio redondo para todos menos para los hechizados que al final terminan ahogándose en el lago del valle mencionado.

De momento, como se explica arriba, sabemos que el din din din terminará en Doooon – burbuja. También sabemos que el fin de la burbuja será violento. Lo que no sabemos, ni nosotros ni nadie, es cuándo terminará – estas situaciones a veces pueden dilatarse durante semanas, meses o años. Si nos quedamos con la media, tendremos mayores probabilidades de acertar. Mientras tanto, cuando escuchamos el sonido seductor de las campanillas de los brókeres listos, remedando un gesto de sordera, nos hacemos los tontos y disimuladamente miramos para el lado opuesto porque sabemos que al igual que las anteriores burbujas, también esta está causada por las distorsiones creadas por el dinero fácil (0% de interés) que produce las prensas de los bancos centrales – en este caso Bernanke y Trichet y en los anteriores Greenspan.

Los triunfos del pasado son elixir embriagador de la codicia del presente e infortunio del futuro. Para ilustrarlo, tenemos el ejemplo de Google que salió a bolsa a $100 y en la actualidad cotiza a $525. Muchos, pensando que todas las ofertas públicas iniciales relacionadas con Internet serán como Google, se les hace la boca agua y babean ante la posibilidad de tan jugosas plusvalías. Sin embargo, este podría ser el caso con la oferta de Facebook. Facebook podría llegar a ser la mayor compañía de la tierra, con una capitalización tan extraordinaria como jamás se haya visto en la historia. En cambio, podría darse el caso que demostrara lo contrario – las brevas no están buenas hasta que maduran. – Un destacado inversor de edad muy avanzada, solía decir: “A mi edad no puedo permitirme el lujo de comprar los plátanos verdes.”

Para concluir, después del batacazo brutal pero temporal de la plata, las materias primas, el crudo, las crisis soberanas europeas y las bajas de los mercados de valores de las últimas semanas, los índices apuntan que el número de pesimistas es bastante superior al número de optimistas. Si a esto le añadimos el éxito que están teniendo las ofertas públicas y la necesidad de los grandes brókeres de mantener la pantomima en el aire para continuar obteniendo jugosos beneficios de estas, esto podría indicar que las posibilidades son más que buenas de que los mercados hayan tocado fondo temporal.

Sin embargo, ojo a la pisada que hay arenas movedizas: históricamente la fiebre de los mercados por los grandes lanzamientos de ofertas iniciales y/o las grandes adquisiciones/fusiones, han sido indicadores infalibles de importantes cimas de los mercados. Por ejemplo, en el año 2000 la gran fusión de Time Warner con AOL fue la culminación de la cúspide (aún no superada) que apuñaló la burbuja. Existen docenas de ejemplos similares e incluso más notorios, por no mencionar de nuevo la fiebre de la inmobiliaria que todos presenciamos. Imagino que Facebook podría ser el pico de la venidera cima. Lo que sí es cierto es que la historia no miente, y que después de las implacables alzas de los últimos dos años, si aún no hemos llegado a la cumbre, estamos muy cerca de ella.

En cuanto al oro, la plata y el resto de los metales preciosos se refiere, el repunte que ahora están disfrutando podría ser el último hasta finales de verano. Tradicionalmente el verano es temporada perezosa para este sector. Pienso que sería una locura deshacerse de todo lo relacionado con los metales preciosos en la cartera puesto que no todos los veranos han sido aburridos para estos, o que podría darse algún suceso extemporáneo como el anuncio por parte de la FED o del BCE de relajaciones cuantitativas adicionales, o alguna revolución o guerra clave, o algo similar que ponga a el dorado en órbita. Por eso no sería prudente deshacerse de todo sino de una parte para obtener metálico con la esperanza de comprar más adelante más barato. ¿Tienes oro?