El oro y la economía

Escrito por Carmen Pincha aquí para preguntar

19 de noviembre 2010

Si la Economía se Sigue Hundiendo, el Oro sobrevivirá al Dólar: John Hathaway
El sistema monetario mundial está en proceso de “melt down.” Estamos entrando en un periodo en el que el dólar deja de ser la moneda dominante pero la mayoría de los inversores y encargados de formular las políticas no están concienciados sobre las implicaciones.
La única pregunta es cuanto tiempo durará el desenlace del sistema de reserva del dólar y que daño seguirá infligiéndose a causa de las nuevas rondas de desgastamiento cuantitativo o por radicales medidas monetarias para afianzar el sistema.
Ya sea prolongado o repentino, la transición hacia un sistema monetario estable será posible únicamente cuando las deficiencias del statu quo pasan a ser insostenible. Una transición así es por definición no lineal. Por lo tanto la predicción del banco central que está basada en la extrapolación de datos históricos y la repetición de la sabiduría convencional no ofrece ningún tipo de orientación sobre lo que está por venir.
Es impresionante que no haya discursos inteligentes entre los lideres políticos acerca del tema de la podredumbre monetaria y sus consecuencias para el futuro económico y político. Hasta que no haya una reforma monetaria fundamental a escala internacional, la mayoría de predicciones económicas no servirán de nada.
Los indicios de futuros problemas no son difíciles de divisar. Solo hace unos meses, el Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y un grupo selecto de directivos de la Reserva Federal discutían estrategias de cómo librarse del sobrevalorado balance general del banco central estadounidense y del inédito exceso de liquidez del sistema financiero. Ahora, esos mismos directivos están hablando de introducir más dinero en el sistema para simular crecimiento.
Objetivos Arriesgados
Y no son los únicos: Hace seis meses, el economista líder del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard, sugirió que aumentar las metas de inflación de un dos porciento a un cuatro porciento no sería muy arriesgado.
Este tipo de discusiones estará poniendo muy nervioso a nuestros socios comerciales, China, India, Rusia y el resto, quienes han acumulado pirámides de deudas nacionales inelásticas. Se ve que ahí no existe refugio. Quizás una mejor manera de expresarlo es con la inversión de riesgo cero. Y la constante pelea entre los lideres de bancos centrales sobre la manipulación de divisas y el aumento de tensiones comerciales no nos aporta confianza de que habrá un crecimiento económico.
La posibilidad de un retiro ordenado de la postura extrema de la política monetaria
global es nula. Bernanke, Jean-Claude Trichet, Mervyn King y sus equivalentes en Europa y Reino Unido se reúnen para discutir la cuestión más precaria en la historia de los asuntos monetarios. Estos supuestos guardianes de la estabilidad monetaria, en su intento de reforzar el sistema han hecho lo contrario, es como si hubiesen creado un incinerador de billetes. Hemos llegado a sobrepasar el punto de no retorno. La descongestión cuantitativa puede convertirse en una forma de vida.
Una Ocurrencia Normal
La mayoría de los inversores dicen que la crisis hipotecaria del 2008 fue algo normal, es muy probable que no se vuelva a repetir. Es una forma muy optimista de ver las cosas ya que la política monetaria se ha arrinconado a si misma. Si nos basamos en la situación actual, en un futuro se verán más burbujas y disipaciones económicas.
Los mercados e instituciones financieras anticipan el peligro que se refleja en el vuelo de los supuestos activos seguros, como los bonos de Tesoro e instrumentos de deuda corporativa con bajo rendimiento, al igual que la renuncia de prestamos de crédito de los bancos comerciales. Nos encontramos en una trampa de liquidez inmensa. Es irónico que si los bancos federales del mundo tienen éxito creando inflación, el valor de estos activos seguros será destruido.
En la mentalidad pedante de los banquero, su libro de jugadas determina la cantidad exacta de inflación. A la vez que la inflación acelera los consumidores gastaran para deshacerse de los dólares que poseen ya que estos dólares se están devaluando y así con el tiempo se consigue llegar a una expansión o “boom” económico. Una vez que el consumidor empieza a gastar será adecuado incrementar el interés porque se habrá establecido una fundición solida hacia la prosperidad, o eso dicen los banqueros.
Un Hilo más Delgado
Sea lo que sea que promete el libro de jugadas del banquero, la capacidad de los mercados financieros para llegar más allá no debe de ser sobre estimada. La creencia de los responsables políticos y mercados financieros en este tipo de situaciones es absurda, pero es el punto clave en el que se basa la inversión restante y la confianza empresarial.
La devaluación del sistema monetario será caótica. Cuando comience la inflación, esto será muy perjudicial. El daño a activos de nomina fija será instantáneo. Los mercados de divisas pasaran a ser disfuncionales. La economía será mas frágil e impredecible.
El oro no es un perfecto indicador del mercado pero es comparativamente fiable para el alcance actual y futuro de la destrucción monetaria. La aceleración reciente en el precio del metal en dólares de $1,381, un record muy alto en términos nominales, ha coincidido con discusiones de nuevas rondas de desgastamiento cuantitativo y una discordia altamente visible entre las principales naciones sobre los asuntos del comercio y la valoración de divisas.
La Burbuja de los Pesimistas
Cuando los Pesimistas miran al oro ven una burbuja, no quieren entender que la única aceleración que esta ocurriendo es la del descenso de la divisa. La Reserva Federal está organizando un ataque sobre el valor del dólar, a la vez que creen que esta es la manera más conveniente para desactivar las fuerzas deflacionarias del mercado. El hombre de a pie no está al corriente, es una situación ideal ya que la inflación solo puede tener éxito cuando el público no lo ve venir.
El repentino aumento de comentarios sobre el oro no es señal de una burbuja. Los expertos que están en contra del oro aportan un gran servicio a los que captan estemomento histórico: Facilitan el posicionamiento favorable del único activo que seguramente siga en pie cuando todo caiga.
Si la Economía se Sigue Hundiendo, el Oro sobrevivirá al Dólar: John Hathaway
El sistema monetario mundial está en proceso de “melt down.” Estamos entrando en un periodo en el que el dólar deja de ser la moneda dominante pero la mayoría de los inversores y encargados de formular las políticas no están concienciados sobre las implicaciones.
La única pregunta es cuanto tiempo durará el desenlace del sistema de reserva del dólar y que daño seguirá infligiéndose a causa de las nuevas rondas de desgastamiento cuantitativo o por radicales medidas monetarias para afianzar el sistema.
Ya sea prolongado o repentino, la transición hacia un sistema monetario estable será posible únicamente cuando las deficiencias del statu quo pasan a ser insostenible. Una transición así es por definición no lineal. Por lo tanto la predicción del banco central que está basada en la extrapolación de datos históricos y la repetición de la sabiduría convencional no ofrece ningún tipo de orientación sobre lo que está por venir.
Es impresionante que no haya discursos inteligentes entre los lideres políticos acerca del tema de la podredumbre monetaria y sus consecuencias para el futuro económico y político. Hasta que no haya una reforma monetaria fundamental a escala internacional, la mayoría de predicciones económicas no servirán de nada.
Los indicios de futuros problemas no son difíciles de divisar. Solo hace unos meses, el Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y un grupo selecto de directivos de la Reserva Federal discutían estrategias de cómo librarse del sobrevalorado balance general del banco central estadounidense y del inédito exceso de liquidez del sistema financiero. Ahora, esos mismos directivos están hablando de introducir más dinero en el sistema para simular crecimiento.
Objetivos Arriesgados
Y no son los únicos: Hace seis meses, el economista líder del Fondo Monetario Internacional, Olivier Blanchard, sugirió que aumentar las metas de inflación de un dos porciento a un cuatro porciento no sería muy arriesgado.
Este tipo de discusiones estará poniendo muy nervioso a nuestros socios comerciales, China, India, Rusia y el resto, quienes han acumulado pirámides de deudas nacionales inelásticas. Se ve que ahí no existe refugio. Quizás una mejor manera de expresarlo es con la inversión de riesgo cero. Y la constante pelea entre los lideres de bancos centrales sobre la manipulación de divisas y el aumento de tensiones comerciales no nos aporta confianza de que habrá un crecimiento económico.
La posibilidad de un retiro ordenado de la postura extrema de la política monetaria
global es nula. Bernanke, Jean-Claude Trichet, Mervyn King y sus equivalentes en Europa y Reino Unido se reúnen para discutir la cuestión más precaria en la historia de los asuntos monetarios. Estos supuestos guardianes de la estabilidad monetaria, en su intento de reforzar el sistema han hecho lo contrario, es como si hubiesen creado un incinerador de billetes. Hemos llegado a sobrepasar el punto de no retorno. La descongestión cuantitativa puede convertirse en una forma de vida.
Una Ocurrencia Normal
La mayoría de los inversores dicen que la crisis hipotecaria del 2008 fue algo normal, es muy probable que no se vuelva a repetir. Es una forma muy optimista de ver las cosas ya que la política monetaria se ha arrinconado a si misma. Si nos basamos en la situación actual, en un futuro se verán más burbujas y disipaciones económicas.
Los mercados e instituciones financieras anticipan el peligro que se refleja en el vuelo de los supuestos activos seguros, como los bonos de Tesoro e instrumentos de deuda corporativa con bajo rendimiento, al igual que la renuncia de prestamos de crédito de los bancos comerciales. Nos encontramos en una trampa de liquidez inmensa. Es irónico que si los bancos federales del mundo tienen éxito creando inflación, el valor de estos activos seguros será destruido.
En la mentalidad pedante de los banquero, su libro de jugadas determina la cantidad exacta de inflación. A la vez que la inflación acelera los consumidores gastaran para deshacerse de los dólares que poseen ya que estos dólares se están devaluando y así con el tiempo se consigue llegar a una expansión o “boom” económico. Una vez que el consumidor empieza a gastar será adecuado incrementar el interés porque se habrá establecido una fundición solida hacia la prosperidad, o eso dicen los banqueros.
Un Hilo más Delgado
Sea lo que sea que promete el libro de jugadas del banquero, la capacidad de los mercados financieros para llegar más allá no debe de ser sobre estimada. La creencia de los responsables políticos y mercados financieros en este tipo de situaciones es absurda, pero es el punto clave en el que se basa la inversión restante y la confianza empresarial.
La devaluación del sistema monetario será caótica. Cuando comience la inflación, esto será muy perjudicial. El daño a activos de nomina fija será instantáneo. Los mercados de divisas pasaran a ser disfuncionales. La economía será mas frágil e impredecible.
El oro no es un perfecto indicador del mercado pero es comparativamente fiable para el alcance actual y futuro de la destrucción monetaria. La aceleración reciente en el precio del metal en dólares de $1,381, un record muy alto en términos nominales, ha coincidido con discusiones de nuevas rondas de desgastamiento cuantitativo y una discordia altamente visible entre las principales naciones sobre los asuntos del comercio y la valoración de divisas.
La Burbuja de los Pesimistas
Cuando los Pesimistas miran al oro ven una burbuja, no quieren entender que la única aceleración que esta ocurriendo es la del descenso de la divisa. La Reserva Federal está organizando un ataque sobre el valor del dólar, a la vez que creen que esta es la manera más conveniente para desactivar las fuerzas deflacionarias del mercado. El hombre de a pie no está al corriente, es una situación ideal ya que la inflación solo puede tener éxito cuando el público no lo ve venir.
El repentino aumento de comentarios sobre el oro no es señal de una burbuja. Los expertos que están en contra del oro aportan un gran servicio a los que captan estemomento histórico: Facilitan el posicionamiento favorable del único activo que seguramente siga en pie cuando todo caiga.