La Leyenda de la Deuda del Techo de la Catedral

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

28 de julio 2011

Como todavía no he terminado el último artículo de la serie de La Piedra Filosofal, esta semana comentaré brevemente la situación actual de los mercados. Como podéis ver en el cuadro gris de arriba/derecha, he cambiado la tendencia de la bolsa de neutral a bajista. La razón del cambio no está relacionada con si el congreso de los Estados Unidos elevará o no el techo de la deuda –podéis dar por hecho que será elevado. El problema se deriva de las condiciones en las que el techo será elevado y de que tales condiciones no satisficieran las expectativas de las agencias reguladoras del crédito y que estas a su vez degraden y destronen la deuda soberana de USA desde un AAA a AA ó A+. En realidad no hay mucha diferencia de un rating a otro, pero cuando se trata de la moneda reserva mundial que siempre ha tenido corona y cetro, la degradación, aparte de mucha incertidumbre, arrancaría una máquina que consta de múltiples y complicadas piezas. El malfuncionamiento de una de esas piezas crearía problemas para la pieza contigua y así sucesivamente. La máquina crearía problemas para la cadena de producción y a la vez afectaría a otras máquinas.

Una de estas máquinas de la cadena serian los mercados de las letras, bonos y obligaciones del estado y otra seria los mercados de valores. Ambos están liados por reglamentos que dictan que diferentes fondos de pensiones y otros mecanismos de inversión están obligados a mantener bonos de equis rating en sus carteras. Otra consecuencia es que las instituciones financieras, bancos, aseguradoras, etc. al no exigirles mantener reservas de capital por sus inversiones en bonos de AAA, al cambiar el rating a menos, estarían obligados a aumentar las reservas bien a través de ampliación de capital o bonos corporativos. Según está la situación económica y la crisis del sistema financiero en occidente, el capital no es fácilmente convencido para participar en tan arriesgadas aventuras. Si los bancos, para capitalizarse, recurren a la guerra de atracción de depositantes, les costará pagar más intereses para capitalizarse que a su vez reducirían los márgenes y debilitarían aún más sus, ya muy débiles, posiciones. Los mercados del dinero podrían hervir como lo hicieron a finales del 2008 y los gobiernos tendrían que endeudarse aún más para de nuevo sacarles las castañas del fuego a los bancos y financieras.

Si a esto añadimos las razones que expliqué en el artículo de la semana anterior (La Tendencia Actual de la Bolsa) – el hecho que algunos mercados de deuda municipal/regional, cuales son negociados por inversores astutos, tienen ya dos semanas de comportamiento bajista y precavido y los problemas en Europa – la cosa no está muy clara que digamos. Mientras los mercados han estado concentrados en los avatares del egoísmo del congreso de los Estados Unidos, las bolsas europeas han sido amartilladas con el liderazgo de los bancos, principalmente españoles e italianos. No es de extrañar que haya protestas en el mundo, ni es de extrañar que también haya revoluciones. El ciudadano de a pie se está empezando a percatar que los gobiernos, sean quienes sean, llegan al poder para cumplir una sola función –acumular poder y beneficio propio. Es una vergüenza que las democracias de occidente, modelos del mundo, estén tan corruptas por el narcisismo del poder y del voto – ¡que otra alternativa queda! Aquí la historia nos enseña y demuestra en nuestro propio tiempo y en tiempo real el porqué del nacimiento de las dictaduras y del fascismo –la destrucción sistemática de la clase media, a través de políticas con objetivos exclusivos, probará una vez más que la historia se repite para aprender que no aprendemos nada.

Como decía, las permutas de incumplimiento crediticias (conocido por su siglas en inglés CDS o credit default swaps) que aseguran contra el riesgo de que los Estados Unidos rehúsen a pagar su deuda, han subido desde 0,65 hasta 0,90 puntos básicos. Este dato es significativo en el sentido de la relevancia del suceso. Sin embargo no es tan significativo puesto que los Estados Unidos, al contrario de los países individuales que forman la eurozona, tienen prensas de imprime-dineros y están dispuestos a utilizarlas, las han utilizado y las utilizarán. Por mucho que Europa rehúse a utilizar las imprentas, lo cual es digno de ensalzo si los países individuales se hubieran comportado como adultos, si quiere temporalmente salvar el euro, no le quedará otro remedio – ¿Tienes Oro? Mientras tanto, Merkel y Sarkozy se prostituyen a cambio del voto y le dan pataditas a la pelota con la esperanza que cuando la pelota llegue al paredón hayan pasado y ganado las próximas elecciones. De momento, en nuestra cartera de Mercados y Burbujas he elevado la liquidez a un 20% con la expectativa de  comprar más barato en un futuro. Aunque existe la posibilidad de un crack/crash en los mercados, también es posible que los mercados repunten con fuerza una vez resuelta la situación del techo. Sin embargo, como preveía en el artículo de la semana pasada, el repunte no será duradero y los mercados caerán de nuevo. Una vez que Bernanke anuncie la Relajación Cuantitativa 3, los mercados adictos a la teta de la FED volverán a repuntar. Lo que ocurra a partir de entonces, se discutirá más adelante. De momento, esto es lo que se divisa desde aquí.

Es posible que durante los últimos días no hayáis tenido acceso al apartado de Inversiones, el enlace que lleva a ella quizás no se haya podido ver en algunas pantallas dependiendo de la resolución de esta. Este problema ya ha sido corregido.

Por último, la semana que viene publicaremos el último artículo de La Piedra Filosofal. Será el último artículo hasta principios de septiembre –durante todo el mes de agosto estaré de viaje y escribiré solamente, con brevedad, si se desarrolla algún suceso grave. Sin embargo, seguiré actualizando la Tendencia Actual de la Bolsa y Nuestra Cartera.

En cuanto al oro/plata, es “posible” que caiga un tanto, después que el congreso anuncie el acuerdo de elevar el techo de la deuda, tal descenso, si ocurre, no será duradero.