Anti Psicología del Ganar en Bolsa

Escrito por Antolín Pincha aquí para preguntar

9 de septiembre 2011

Sin entrar en detalles de zonas o regiones particulares, excepto algunos ejemplares psicópatas de nuestra raza, la mayoría de los humanos nacemos con una zona primaria de nuestro cerebro diseñada por la naturaleza para ayudarnos a sobrevivir en momentos de peligro de muerte. La emoción que esta zona induce a través de la secreción de substancias químicas que nos obligan a actuar de forma y diseño primario es el miedo. Otra emoción que juega un papel importante con respecto a lo que aquí nos interesa es la euforia, que también es una emoción primaria puesto que podemos observarla en otros animales pero principalmente en los representantes de nuestros antepasados -los primates. Estas dos emociones son las culpables de que la gran mayoría de inversores pierdan dinero en la bolsa. Solamente los inversores que saben y pueden dominar estas dos emociones tienen éxito en los mercados de valores.

Existen diferentes capacidades y maneras de invertir:

Una de ellas se denomina day-trading. Day-trader es el nombre que recibe el inversor que compra y vende varios valores múltiples veces durante la jornada y, generalmente, cuando la bolsa cierra su cartera contiene metálico en un cien por cien. Esta modalidad es muy peligrosa y la gran mayoría de los inversores que la utilizan terminan en la ruina. Solamente algunos, muy pocos, astutos y disciplinados inversores (generalmente profesionales) tienen éxito con tal modalidad.

Otra manera de invertir es la denominada inversión técnica. La inversión técnica consta de guiarse única y exclusivamente por el análisis técnico que las gráficas proporcionan. Para ello hay que saber leer y descifrar los enigmas que esconden las gráficas y hay que ser muy bueno en este campo para tener éxito en bolsa -hay mucha gente que utiliza este sistema con éxito. También hay muchos inversores (incluidos los profesionales) que sin ser expertos en dicho campo, utilizan el análisis técnico de las gráficas como punto de referencia para manipular una pequeña porción de sus posiciones globales.

Una manera relativamente nueva de invertir es a través de la tecnología y la utilización de superordenadores que se aprovechan de la rapidez medida en nanosegundos con la que operan y arañan apenas unos céntimos por acción multiplicada diariamente por millones de acciones y miles de transacciones en diferentes valores. Para aprender más de esta no tan nueva modalidad podéis meter en el buscador Un Nano a Nano Desequilibrado.

La inversión en corto es otra manera de invertir, en la que el inversor apuesta que un determinado valor o índice, a través de métodos técnicos o fundamentalistas va a bajar. Piden las acciones prestadas a cambio de una comisión y las venden para que después, cuando bajen, comprarlas más baratas para devolvérselas a su dueño original y quedarse con la diferencia (menos la comisión pagada) como beneficio. Este método lo suelen utilizar inversores muy sofisticados, así como los hedge-funds (fondos de inversión libre) que también hacen inversiones en largo y otros métodos de hedge bastante sofisticados que generalmente requieren mucho apalancamiento. En ocasiones contrarrestan posiciones en el mismo valor tanto en largo como en corto para neutralizar el capital en tiempos de bolsas peligrosas come en el 2008/2009. En periodos de alta correlación, como pudiera ser en estos momentos la del dólar con el euro o el yen o el franco suizo y que cuando el dólar baja los otros suben y viceversa, se colocan en corto en uno para utilizar el dinero de tal venta para posicionarse largo en el otro y ganarle tanto al corto como al largo –asumiendo que la apuesta fue correcta. Explico esto meramente como referencia porque para este tipo de operaciones hay que tener un coeficiente mental superior a 160, aún así muchos se han arruinado y otros se han hecho muy ricos – por ejemplo George Soros, Carlos Slim, John Paulson. A veces el peligro radica en la percepción de la sabiduría total, puesto que nubla la posibilidad del error, a menudo tales percepciones resultan ser fatales para la cartera.

Sin embargo, aparte de muchas otras metodologías que algunos utilizan para invertir y que no merecen la pena ni siquiera mencionar, el método más seguro e infalible es el de identificar una macro tendencia en algún sector, país o corriente. Por malos que estén los tiempos y los mercados siempre existe alguna contracorriente alcista donde poder ganar dinero. Lo importante es que esta sea macro tendencia y saber identificarla. Una vez identificada esta, el siguiente paso consiste en identificar las mejores compañías de dicha corriente y diversificarse en ellas, acostarse a dormir y despertar en diez años para hacerse cruces de incredulidad al ver la cartera multiplicada por ¿….? (los signos de interrogación son la variante que representa lo bien que las compañías hayan sido elegidas). De cualquier manera, si la diversificación es buena, aunque una o dos de ellas no hayan tenido éxito, el resto se habrán encargado de acarrear el peso de sus hermanas menos fuertes.

La dificultad no está en si uno no puede o sabe identificar la macro tendencia o si no está seguro de cuales son las mejores compañías que la representan puesto que para eso uno consulta con los “expertos” –no con uno ni dos sino con varios, no con los que se llaman asimismo expertos sino los que uno mismo considera expertos porque ha seguido y observado durante largo tiempo y comprobado que no se equivocan o que se equivocan muy poco. Como decía, la dificultad no está en eso sino en la voluntad de metafóricamente acostarse a dormir para despertar en diez años -el refrán cuenta que la curiosidad mató al gato.

En el caso del inversor la curiosidad que mata al gato es lo que en el primer párrafo se explica acerca del miedo y la euforia –ambas más contagiosas que la peste. La Judas euforia, hermana de la avaricia, doblega y obliga al inversor a comprar en las zonas más altas de los valores o índices para después transferir el relevo a su amigo Lucifer, el miedo, que vuelve a doblegar y obliga a vender para evitar perderlo todo. Los inversores técnicos que pueden controlar las dos emociones descritas son los que tienen éxito puesto que compran cuando el pánico cunde y venden cuando la euforia reina, y así sucesivamente lo repiten una y mil veces. Aunque lo más probable es que de vez en cuando se equivoquen y vendan algo pronto o tarde y compren algo pronto o tarde, la estrategia es infalible. Para los que no sepan identificar e interpretar los altibajos y vaivenes técnicos, la otra estrategia infalible es la de permitir que la macro tendencia*, hacia el estándar del oro, acarree al profano hacia la cima de la cuesta que se inclina en la grafica desde la izquierda hacia la derecha. ¿Tienes Oro?¿Plata?

*Actualmente el oro (metal) se encuentra en posición de sobrecomprado, es posible que durante los próximos 30 días experimente una corrección significativa. También es posible que las minas de oro corrijan antes que el oro para después presentar buena oportunidad de entrada tanto en las minas como en el oro. Aunque esto pudiera ser lo más probable, no existe garantía de que así ocurra puesto que entrarán muchos factores en juego. El factor más importante será el veredicto que el jefe de la FED, Bernanke, dicte acerca de si pone a trabajar las imprentas de dólares a doble jornada o si de momento siguen en jornada “normal.”